El Málaga firma su salida de El Viso, a la espera de financiar las obras de Arraijanal

Imagen tomada ayer de las obras de La Academia en Arraijanal, que siguen paradas. /Salvador Salas
Imagen tomada ayer de las obras de La Academia en Arraijanal, que siguen paradas. / Salvador Salas

ElAyuntamiento y el club rubrican el acta de ocupación de los terrenos, y ahora se cerrará la venta de la parcela permutada por 4,5 millones

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Las obras de La Academia del Málaga siguen paradas cuando está a punto de cerrarse el año, aunque el club sigue trabajando en busca de la financiación para reanudarlas. Pese a que este proyecto sigue eternizándose y encontrando problemas en cada movimiento, días atrás se dio un paso más, según pudo saber este periódico: el club y el Ayuntamiento firmaron el acta de ocupación de la parcela de El Viso, lo que supone la salida, sin una fecha prevista todavía, de los equipos de la entidad de Martiricos de esa parcela, que será utilizada para la ampliación de la Universidad.

De esta manera, todo está ya muy encaminado para conseguir los casi 4,5 millones por los que el Málaga vendió la parcela permutada de El Viso. Es decir, el club perderá los terrenos de su actual ciudad deportiva y, a cambio, el Ayuntamiento está obligado a darle otra en un lugar distinto. De esta forma, hace ya varios años que los dirigentes del club negociaron con una empresa que estaba interesada en los nuevos terrenos. A continuación será necesario hacer las escrituras de esta transferencia, lo que ya permitiría el deseado y necesario cobro del dinero.

La operación, además, la tiene que realizar de una forma directa la Fundación del club, ya que la cesión de los terrenos de Arraijanal se realizan precisamente a esta institución sin ánimo de lucro. Mientras tanto, tras una primera inversión que estaba incluida en el presupuesto del club, las obras de La Academia están completamente paradas y sin una fecha para reanudarlas. Es previsible que esta disponibilidad económica llegue pronto, lo que reactivaría los trabajos por parte de la constructora malagueña Bilba.

Arranque de los trabajos

Las obras de la primera fase del proyecto, sin embargo, comenzaron hace más de seis meses. Se han levantado, como se puede ver en la imagen que acompaña a esta información, la mayor parte del armazón de las edificaciones y del graderío del campo destinado, en principio, para el segundo equipo. El club tenía previsto afrontar una parte del coste con su presupuesto de esta temporada (algo más de dos millones), pero el descenso y las dificultades económicas de la entidad han complicado mucho más la puesta en marcha y los primeros pasos de los trabajos. De ahí que todo esté parado hasta que el Málaga no reciba la inyección económica mencionada con anterioridad por la venta de la parcela permutada por la pérdida de El Viso, que era la única propiedad del club, al margen de sus futbolistas.

La primera fase, compuesta por tres campos (uno de césped natural y dos más de hierba artificial), vestuarios, graderíos, oficinas y toda la urbanización de la parcela de Arraijanal destinada a La Academia, tenía que estar entregada para los próximos meses, al comienzo de 2019. Pero la demora actual impedirá que se cumpla este plazo, siendo ahora el objetivo que los equipos de la cantera malaguista puedan comenzar la pretemporada de la próxima campaña en la nueva ciudad deportiva (allá por la mitad del verano).

Es previsible que en pocas semanas se pueda completar ya el proceso para recibir los cerca de 4,5 millones. Será el momento de reanudar las obras para conseguir que el proyecto esté acabado en unos seis meses más. Bilba se encargará sólo de la obra civil, mientras que el Málaga derivará a otras empresas especializadas la construcción de los terrenos de juego, lo que le permitirá también afrontar esa parte de la financiación de los trabajos de una forma más cómoda.

El proyecto para La Academia malaguista, que deberá desarrollar después, en principio, dos fases más, arrancó con muchas dificultades hace más de ocho años. Los problemas aparecieron desde el primer instante, ya que la parcela de Arraijanal ofrecía en 2010 muchos condicionantes que, al menos, alargarían el proceso. Y así fue de una manera reiterada con informes, plazos y desavenencias en algunas ocasiones. Una vez resueltos las abundantes complicaciones burocráticas llegaron los propios del Málaga y la financiación, ya que todo ha coincidido con el descenso y la reducción drástica de ingresos.