«Así, así, este málaga no te hará sufrir»

El jugador 'número 12' está entregado a los catorce que forman un equipo que ha dejado de ser vulgar. Tras el 0-1 el ambiente La Rosaleda se puso a cien

Harper, en una acción frente al Albacete. /Salvador Salas
Harper, en una acción frente al Albacete. / Salvador Salas
PACO CAÑETE

En la tarde del pasado viernes La Rosaleda fue un campo de Primera. De entrada, ambiente de categoría a pesar de la fecha y hora de un encuentro de Segunda. El jugador número 12 está entregado con los catorce que jornada a jornada marcan el juego. La unión es total. El director que maneja la batuta para que el conjunto no desafine, lo primero que manifestó tras la quinta victoria local consecutiva fue valorar y calificar a la afición con la máxima nota. Sus palabras brotaban de lo más profundo de su persona. Muñiz está contento. La afición, feliz.

Pasó el Albacete, con poco gancho para el espectador y fútbol para la categoría. A los visitantes, que bailaron al son que marcaban los blanquiazules durante la primera media hora, el descanso los fortaleció, los transformó. Buscaban el gol. Lo encontraron en el segundo penalti que le pidieron al árbitro. 0-1 en el minuto 57. Fue sacar de centro y el ambiente ponerse a cien. El técnico, después del intermedio alineó, a Ontiveros, y con el gol sacó a Hicham. Durante un rato, el acompañamiento parecía el de una jornada triunfal de Champions. Los profesionales pisaron a fondo el acelerador del amor propio y en tres minutos le dieron la vuelta al marcador. Repito, durante un buen rato, todo de Primera.

Llevan disputadas nueve hojas del calendario y el registro es de siete triunfos, con un empate y una derrota enmedio. Dos plazas hay para el ascenso automático. Ya están los candidatos: el Málaga C. F. y su afición. Ocupan un solo puesto. Lo dije hace una semana y repito hoy, a 33 partidos de distancia. El equipo y los suyos no se pueden unir más. En el largo viaje llegarán tardes y noches malas. Pero no faltarán reservas. Seguro. ¡Lo que es la vida del fútbol! El equipo de hace un año daba pena. El de hoy reparte felicidad. En estos momentos no hay quien le quite el calificativo de máximo favorito. Algo tendrá…

Naturalmente. Viendo en la actualidad a un malagueño llamado Ontiveros, llegas a la conclusión que en su persona hay una figura de fútbol. No me importa sacar el tarro de los elogios. Se lo merece. No me preocupa que pueda caer en el envanecimiento. Sus pasos y dedicación actual van firmes y seguros. Como los que está ofreciendo Juanpi. Es el camino. Muy dificil. Sólo para los elegidos. Ellos pueden, porque saben y se aprecia que quieren. Como sucede con Harper e Hcham. Los cuatro, veinteañeros. ¿Ven como mis razones tienen una sola dirección? A ellos se suma Blanco, que llegó a Málaga y va a más por jornada. Otro chaval que también ha dado un salto fenomenal, creo que es de Alameda, y se llama Iván… Eso, y van seis nombrados, sin olvidar al líder N'Diaye ni a Dani Pacheco ni a la defensa. Más claro, ante el Albacete el Málaga tiró cinco veces, marcó dos, estrelló un balón en el larguero y Harper dispuso de otra ocasión. Los porteros contrarios apenas intervienen. Por eso, con su público hermanado, La Rosaleda, en Segunda División, se está convirtiendo en un campo de Primera.

Así, así, este Málaga no te hará sufrir. Muñiz, un apellido para la mención especial. Modesto, sincero, de los que aprenden día a día y trabajador infatigable. Físicamente ha cambiado poco desde la otra etapa. En seguridad, conocimientos y psicología ha ganado cantidad, aunque siga sin olvidar que jugó de defensa. Los futbolistas coinciden en que es hombre de palabra, serio, agradable y que sabe transmitir, que enseña. En este equipo, el que se aplica, gana. Ahí está el conjunto con una juventud que lo entiende y se emplea. Por todo, comenzando por el que los dirige, hablo de Primera División en presente. El Málaga ha dejado de ser un equipo vulgar. Se ha solidificado con la afición.

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