El Málaga pide calma para planificar

Juan Rodríguez, Joaquín Jofre (de espalda) y Caminero, en el estadio de atletismo. /SUR
Juan Rodríguez, Joaquín Jofre (de espalda) y Caminero, en el estadio de atletismo. / SUR

El club mantiene los contactos con Víctor, busca salidas a jugadores y apunta a posibles fichajes

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El Málaga deberá reinventarse de una forma rápida y acertada, en pocas semanas. Tendrá que darle forma a su nueva realidad económica, lo que implicará sacrificios y concesiones, una situación delicada que deberá tratarla con decisión y seguridad. El tiempo apremia, ya que la temporada acabó muy tarde, hace más de diez días, con la disputa de las semifinales de los 'play-off', pero desde el club insisten en pedir calma para que vaya cuajando la planificación de una forma progresiva. Las fuentes consultadas afirman que es imposible que se cierren operaciones complejas en pocos días. De ahí que se muestren relativamente tranquilos por la evolución de los trabajos, si bien son conscientes de que deben actuar con la máxima celebridad.

Las tres patas fundamentales de la planificación son el fichaje del entrenador, concretar y acordar las salidas (incluyendo las posibles ventas) y la contratación de nuevos jugadores. La llegada del técnico, de esta forma, se perfila como un asunto crucial, además de muy simbólico. En este caso ya se conoce que la primera opción es Víctor, que realizó una gran labor en la etapa final del campeonato, aunque finalmente no consiguió el objetivo del ascenso. Se celebró un encuentro con el cuerpo técnico en La Rosaleda para transmitirles a todos ellos cuáles eran los planes de futuro.

Más de una semana después 

Eso ocurrió el lunes de la semana anterior. Víctor y sus ayudantes conocen desde entonces la nueva realidad del Málaga, pero ni siquiera se ha negociado el posible contrato del entrenador. Sin embargo, se han mantenido en este tiempo contactos para concretar más aspectos relativos a la próxima temporada, según las mismas fuentes. Esto supone que las conversaciones pueden avanzar en cualquier momento hasta concretar una propuesta y un acuerdo final. Ahora sigue abierta esta primera opción, pero es previsible que haya novedades pronto.

Pero en el club piensan que no sólo les debe quitar el sueño la contratación del entrenador, sino que quizás sea hasta más prioritario, en su caso, la salida de algunos jugadores con una ficha alta. Este apartado también se está tratando, pero sin resultados claros en este momento más allá de la inminente marcha de Brezancic al Partizan. Aseguran que los primeros pasos están dados ya, lo que abre la puerta a que pueda aparecer alguna novedad en cualquier momento. Los asuntos más complicados son los que preocupan, ya que hay una larga lista de futbolistas que disponen de altos sueldos y que, en principio, ni siquiera tienen cabida en el equipo.

Pese a que en diez días no se ha concretado ninguna operación, desde la entidad afirman que existen ya avances de muchas de ellas

Y tampoco se quieren olvidar en el club y en la dirección deportiva de los posibles fichajes, de los futbolistas que pueden ser determinantes cara a una temporada distinta. De ahí que también se hayan producido contactos con algunos candidatos, apuestas del Málaga para reforzarse sin gastar demasiado dinero. Aunque es evidente que los fichajes, salvo alguna excepción, no pueden llegar todavía, ya que antes deberán salir algunos de los treinta hombres que ahora tienen contrato cara a la campaña que viene. Este proceso tendrá que comenzar pronto y muchos de estos jugadores de la plantilla, en principio, ni siquiera deberían presentarse en la cita del mes que viene.

Parece claro, como ocurrió la campaña anterior, que la planificación estará a medias cuando arranque la pretemporada, a la mitad de julio. Esta situación está prevista, ya que las negociaciones se alargarán más allá del mes que viene y algunos asuntos se resolverán, incluso, al final del mercado de fichajes, en agosto, cuando el campeonato haya comenzado ya. Ahí acabarán todas las opciones y la plantilla deberá estar adaptada al nuevo tope salarial de la entidad. El tiempo apremia, sin duda, pero en el club pretenden contar con los dos próximos meses para arreglar una situación que ahora se presenta especialmente compleja.