Malestar con la Andaluza de varios clubes malagueños de Tercera

Once inicial del Rincón de la Victoria, uno de los afectados ante los posibles descensos masivos. /@CDRinconOficial
Once inicial del Rincón de la Victoria, uno de los afectados ante los posibles descensos masivos. / @CDRinconOficial

La Federación regional quiere llevar a cabo una reducción de dos equipos del grupo IX, con hasta ocho descensos de categoría

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

La Federación Andaluza de Fútbol, ahora ya sin Eduardo Herrera al frente, pretende llevar a cabo una reducción del grupo IX de Tercera División, algo que llega en el peor momento posible, causando graves perjuicios sobre todo a algunos clubes malagueños. Para cumplir con este objetivo previsto al comienzo de temporada, este organismo, ahora conducido por nuevos personajes del fútbol regional, pretende que desciendan hasta ocho equipos, cinco más de lo normal a la conclusión de la fase regular de la competición (de esta manera se quedarían sólo 20 participantes, dos menos). De ahí que la indignación sea total en varios en los equipos malagueños que podrían verse en una categoría inferior por una decisión incomprensible tras lo sucedido en el campeonato.

La Andaluza, en el caso de llevar a efecto este plan, provocaría una situación casi insólita. Se olvida de las excepcionalidades cuando las circunstancias lo requieren, como es este caso, ya que tres equipos descendidos de Segunda B deberán incorporarse al grupo IX (son los casos del Malagueño, el Ejido 2012 y el Almería B), mientras que no ha ascendido ninguno a Segunda B y sólo el Linares tiene esa posibilidad este fin de semana. Esta circunstancia extraordinaria debería haber obligado a la Andaluza a dar marcha atrás en su idea de reducir ahora el grupo a 20 equipos, algo que pudo hacer otras veces, como la campaña anterior, en la que hubo dos ascensos a Segunda B (algo similar ocurre en esta ocasión en el grupo X). Es evidente que los clubes creen que lo justo sería esperar a situaciones que no causen perjuicios ni injusticias y no mantener una decisión en las peores circunstancias.

Incluso, la aparición de una excepcionalidad como esta se encuentra recogida en la reglamentación de la Federación Española, para que se mantenga o amplíe un grupo de competición (artículo 195), algo que por el momento están obviando los nuevos dirigentes de la Andaluza. Al margen de esta inoportuna y claramente perjudicial reducción, los equipos participantes no deberían estar permanente expuestos a descender por los resultados de otros, por ascensos o descensos de otras categorías. La Andaluza tendría que intentar que los clubes no se sientan dañados, como ocurre en esta ocasión. Y también debería actuar con mayor celeridad, ya que los equipos comenzarán la pretemporada en poco tiempo y todo sigue en el aire. Esta disposición, además, llevaría a otros descensos en cascada en categorías inferiores. Un cúmulo de despropósitos.

La situación actual es la siguiente. Para dar cabida al equipo de Melilla y a los dos que ascienden, bajan los tres últimos. Pero hay que hacerles hueco a los tres que descienden de Segunda B, por lo que ya son los seis últimos los afectados, y ahora habría que añadir los otros dos que decidió la Andaluza sin saber qué iba a ocurrir. Un total de ocho, que pueden ser siete si subiera el Linares y dejara un hueco libre. Los clubes ven esto poco serio, sin duda.

Hay un equipo malagueño que se clasificó vigésimo y que ya descendió, el San Pedro, pero otros tres están afectados por este rocambolesco sistema de la Andaluza (Rincón de la Victoria, Torremolinos y Alhaurino), que pretende que la situación sea más grave aplicando una decisión de julio pasado y que podría ser revocada en esta ocasión por una normativa superior de la Española. Para colmo, los nuevos regidores del fútbol andaluz convocaron una curiosa reunión el jueves en Loja, en la que trataron este asunto, aunque ya no es el momento, ya que los equipos saben cómo se clasificaron y cómo se sentirán más o menos afectados. Un auténtico desatino en el que podría y debería intervenir la Española, capitaneada ahora por Luis Rubiales.