NO ES UNA MISIÓN IMPOSIBLE

MANUEL CASTILLO

A cinco jornadas del final (con los tres puntos del excluido Reus ya ganados) no cabe la rendición. Confirmado que el ascenso directo ya no es posible, hay que asirse como sea a esa otra posibilidad de meterse en el 'play-off' del que, ¡ay!, ha abandonado precisamente esta jornada. Si el Málaga no ganara el próximo lunes al Oviedo (en lo que no quiero pensar) sería entonces cuando ya podría decirse que «ni 'play-off' ni na». Una ruina. Pero, en fin, seamos optimistas y pensamos que esa mejoría que parece verse en el juego del equipo fructifique en goles que, en este caso, es la madre del cordero. En el partido de Cádiz observé dos detalles que me llamaron la atención: en la portería, Munir incluso fuera del área como un central más, y en el banquillo la presencia de Miguel Torres, del que apenas se ha sabido algo durante toda la temporada, utilizable en todo caso para darle minutos en algún partido intrascendente, que no era el caso del pasado lunes; sorprendente también que jugadores como Iván Alejo y Harper no entraran en la mentalidad y en los cambios de Víctor Sánchez en los minutos finales. ¿Tan mal andan uno y otro como para no contar con su ya contastada calidad en la búsqueda desesperada de un gol? Sólo el entrenador podría responder, él sabrá.

En otro orden de cosas, pero siempre dentro del momento que vive el fútbol y el equipo malagueño, cabe pensar que el club, sus responsables y técnicos, jugadores y aficionados no deben pensar en otra cosa que no sea volcarse, todos a una, en los cuatro partidos que quedan para el final de la Liga. Oviedo, Zaragoza y Elche, en La Rosaleda, y Albacete, allí son quince puntos, incluidos los tres del Reus, serán suficientes para seguir pensando en Primera y abrir así una cuenta millonaria (los millones que aporta la televisión) en la Liga Santander. Si no, ya se sabe: 1,2,3, un año más en Segunda.

Pasado el encuentro con el Oviedo, el Málaga dispondrá de toda una semana en blanco suficiente para poner a punto las fuerzas, las ideas y la ambición necesarias para superar todo lo que le pongan por delante.