Muñiz, el décimo de la 'era Al-Thani'

Al-Thani y Arnau arropan a Juande Ramos en la presentación del técnico. /SUR
Al-Thani y Arnau arropan a Juande Ramos en la presentación del técnico. / SUR

En las últimas temporadas, el banquillo de La Rosaleda ha vivido un trasiego de técnicos, tras una etapa de estabilidad

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Málaga anunció este domingo el despido de Juan Ramón López Muñiz como entrenador de la primera plantilla. El asturiano pasa a engrosar la lista de técnicos que han desfilado por el banquillo malaguista desde que el jeque Abdullah Al-Thani se hizo con la propiedad del club. Después de una etapa de cierta estabilidad, el puesto de primer entrenador del Málaga ha sido actualidad por su inestabilidad, y ya son diez los técnicos que han dirigido al equipo con el jeque en la presidencia. Esto no quiere decir que el catarí sea un 'triturador' de entrenadores, todo lo contrario. En algunos casos, el dueño del Málaga respaldó al máximo responsable de la plantilla pese a que los resultados fueron negativos de forma continuada. Eso sí, sería cuestionable la elección de alguno de los elegidos en según que circunstancias.

Curiosamente, Muñiz tenía contrato en vigor cuando Fernando Sanz vendió el club Al-Thani, que optó por rescindir su contrato e incorporar al portugués Jesualdo Ferreira, que estuvo sólo unos meses en el puesto, de junio a noviembre de 2010, y que fue cesado por los pésimos resultados. Esto permitió que Rafa Gil, ahora responsable de la cantera, dirigiese de forma interina al equipo hasta la llegada de Manuel Pellegrini. El chileno protagonizó la etapa más brillante del club con la disputa de los cuartos de final de la Liga de Campeones, que dejó aquella eliminatoria histórica ante el Borussia Dortmund. Pellegrini se marchó en mayo de 2013 después de que los impagos apareciesen y la apuesta económica de Al-Thani desapareciese. El recambio fue Bernd Schuster, que sólo estuvo una temporada en la que el Málaga acabó undécimo en la Liga. Con Javi Gracia llegó el periodo de más estabilidad en todos los sentidos. El jeque ya no invertía, pero se optimizaron los recursos con un rendimiento acorde a la realidad del club. El navarro cogió el equipo en junio de 2014 y se marchó en mayo de 2016. Tenía contrato en vigor y se marchó al Rubin Kazán, una operación que dejó un millón de euros en las arcas del club.

El presidente del Málaga con Pellegrini, Javi Gracia y Marcelo Romero durante la etapa de estos al frente del equipo. / SUR

Tras la salida de Gracia llegaron los peores años. Juande Ramos nunca comulgó con la forma de actuar de los propietarios y, aunque los resultados no eran del todo malos, el técnico optó dejar el puesto después de siete meses. Curiosamente, como ahora ha sucedido con Muñiz, el jeque insinuó la salida de Juande en un mensaje en su cuenta de Twitter. Su dimisión trajo el experimento con Marcelo Romero, que llegó en diciembre de 2016 y fue cesado en mayo de 2017 con el equipo camino de Segunda División. Míchel aterrizó a finales de marzo y fue el revulsivo perfecto. Aunque empezó sumando un punto en tres jornadas, luego enlazó cuatro victorias en 5 partidos y el Málaga acabó sobrado la temporada. La campaña siguiente no fue igual. La planificación en verano fue un desastre y el equipo sumó un punto en los nueve primeros partidos. A mediados de enero es destituido y llega José González, pero el equipo no reaccionó y el Málaga consumó el descenso después de la etapa más brillante de su historia en Primera División.

Tras un largo 'casting' de entrenadores el pasado verano y una primera intentona fallida, Muñiz aceptó la propuesta del Málaga para tratar de devolver al equipo a Primera División. El fin de su tercera etapa en el Málaga llegó este domingo con su destitución. Se va con el equipo en puestos de 'play-off' de ascenso a Primera.