Muñiz se enfada

Muñiz, Reina y Luis Hernández, ayer en el entrenamiento del Málaga/Germán Pozo
Muñiz, Reina y Luis Hernández, ayer en el entrenamiento del Málaga / Germán Pozo

La negativa y el posterior permiso para que Pau Torres pueda jugar hoy en Soria crearon un gran desconcierto en el Málaga y forzaron al técnico a levantar la voz para quejarse de la Federación y del propio club

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

La jornada de ayer fue desconcertante en el Málaga. La confusión y la descoordinación provocaron que el entrenador, Juan Ramón Muñiz, tuviera que enfadarse, y mucho. El técnico veía como algo increíble que Pau Torres no pudiera retrasar su incorporación a la concentración de la selección española sub-21 en Marbella, lo que le obligaba a perderse el partido de esta noche en Soria, ante el Numancia a las 21.00 horas. El asturiano no daba crédito: «Pueden jugar todos los internacionales, menos el nuestro». Pero también hacía autocrítica sobre el funcionamiento interno de la entidad: «Tiene que haber una persona que se dedique a defender los intereses del club...».

Muñiz tuvo que quejarse públicamente del agravio comparativo que suponía la ausencia de Pau Torres, como era evidente. El propio técnico informó sobre las gestiones realizadas y de la negativa de la Federación. Estos movimientos, sin embargo, no habían llegado a los directivos tanto del club como del organismo federativo. Después de trasladar Muñiz su malestar, todo cambió. Se intensificaron los contactos y la Federación rectificó para permitir a Pau Torres incorporarse mañana y no hoy a mediodía. De ahí que el defensa, ante las expectativas que se abrían, viajó con el equipo a Soria.

El preparador dejó claro, todavía sin saber que le darían permiso a Pau Torres para jugar, cuál es su misión y la de los demás en el club. «El entrenador tiene dos opciones al venir aquí: que te caiga todo o solucionar lo que puedas, pero hay cosas que son imposible para mí. Creo que entre todos tenemos que formar el mejor club posible. Pero no es fácil esta situación. Esto se puede solucionar cuando se pongan las reglas al comienzo de temporada. Segunda es una categoría buena, se pagan traspasos, hay seguimiento... Con voluntad, esto no es difícil de arreglar. Con buena fe por todas las partes no habría problema. Otras veces nos callamos y nos la comimos. Ahora no toca buscar fantasmas. El entrenador sólo puede trabajar de líneas hacia dentro...», subrayó.

El sobreesfuerzo de Muñiz en este caso fue estéril (o quizás resultó el detonante para solucionarlo) por una falta de control interno, como quedó claro poco después. Aunque el técnico también habló, en general, de las convocatorias de las selecciones y del trato que reciben en este caso los equipos de Segunda. «Nos perjudicaría también la semana que viene, que están todos fuera, y la siguiente, porque jugaremos en viernes. Hablándolo creo que se solucionarían estas cosas», destacó el técnico, que, además de Pau Torres, siempre pierde en estos casos a Munir y N'Diaye (al final de temporada ambos se marcharán a la Copa África, coincidiendo con los 'play off').

«Si fuésemos también el segundo equipo más goleador, estaríamos en Primera»

Muñiz se mostró contrariado por los problemas que le van apareciendo, al margen de lo deportivo, y analizó la situación actual de su equipo. Se refirió a todos los asuntos y respecto a la falta de gol, que contrasta con los pocos tantos encajados (es el segundo menos goleado), el técnico fue contundente: «Si fuésemos también el segundo equipo más goleador, estaríamos en Primera. Tenemos el equilibrio en goles en contra e intentamos lo mismo con los tantos a favor. Aunque lo bueno es rentabilizar los goles. Se trabaja todo. Nuestros delanteros aportan muchas más cosas que gol», insistió. Sobre el Numancia, dijo: «Son puntos muy importantes ante un rival que tiene criterio. Es un equipo que te va a exigir lo mejor del contrario para sacar el partido adelante. Pero vamos con la misma ilusión, buscando el triunfo».