Con Muñiz al frente, aquí y ahora lo afirmo: «El Málaga va a ascender»

Hace un año titulé: «El Málaga no tiene equipo». Ahora ni pretendo ser pitoniso ni mis palabras son sinónimas de certeza. Los fundamentos de mi afirmación son la plantilla, el entrenador y una afición joven y pujante

Con Muñiz al frente, aquí y ahora lo afirmo: «El Málaga va a ascender»
GERMÁN POZO
paco cañete
PACO CAÑETEMálaga

Hace un año, aproximadamente, titulé: «El Málaga no tiene equipo». Por supuesto que era la idea que tenía de la plantilla. No había que afinar mucho para no caer en el error. Hoy, después del partido de Riazor, estoy convencido de que el Málaga va a ascender. Ni pretendo ser pitoniso ni mis palabras son sinónimas de certeza. La base es más simple. Con los centenares y centenares de partidos acumulados en mi cuerpo, la voz de la experiencia me lo dice a voces, me grita. Los fundamentos de mi afirmación son la plantilla, el entrenador y una afición joven y pujante. Se puede decir que en La Coruña se quedaron dos puntos. ¡Qué más da! Se han sumado diecinueve. Quedan noventa y más por disputar. Mejor. Las diferencias serán más amplias. En la actualidad el Málaga tiene juventud, clase para la categoría, condición física; sus elementos se desenvuelven en varias posiciones, espíritu de sacrificio desde que el balón se pone en movimiento; actúan para el conjunto y asimilan bien lo que pretende el buen entrenador que los dirige. Podía enumerar otros puntos. No hace falta. Con Muñiz al frente, aquí y ahora afirmo: «El Málaga va a ascender». Por supuesto que no descarto alguna mala racha. Asumida también.

Vamos al Deportivo-Málaga. Sin juego de arabescos, el equipo demostró su efectividad. Para encajar un gol tenía que mediar un fallo. Sucedió. En su gol también erró la cobertura local. En la consecución de los goles generalmente se mezclan virtudes y errores de unos y otros. En el orden individual, un gran portero, Munir, que sin necesidad de realizar ningún paradón espectacular, para mí fue de lo mejor del equipo. Tiene velocidad, potencia de piernas y valentía. Suele anticiparse. En la cobertura, repetido, uno para todos y todos para uno, con Iván que da la sensación de que lleva decenas de partidos. De N'Diaye sólo puedo preguntar por qué su equipo lo ha cedido. Bien Adrián, como Blanco y Harper. A Juanpi lo vi pelear como un jabato robando balones y Ontiveros ya he dicho que va para figura. En cada jornada gana camino. Por eso, y porque Dani Pacheco va a explotar como jugador a los 27 años… Repito lo dicho. ¿Que en Riazor se quedaron dos puntos? Quedan más. Hasta cerca del centenar.

FIFA, UEFA, Federación Española, Liga de Fútbol Profesional, clubes y aficionados. Enmedio, campeonatos y fechas. Gracias al dinero que aportan los medios de comunicación desde casi todos los rincones del mundo, los organismos federativos proponen primero, y ordenan y obligan a continuación. El deporte rey, nunca mejor dicho, se está programando hasta dentro de la sopa terráquea más exótica. Es lo que hay. Organizaciones federativas de fútbol profesional y clubes dicen amén. Los ingresos aumentan, y los repartos llegan a todos los clubes profesionales. Al mismo tiempo obligan a atenerse a lo que vende. Calendarios, fechas, equipos y horarios se aceptan porque sí. El aficionado, con más o menos dificultad y voluntad, acepta por no perder comba con el equipo de sus amores. En los últimos meses, para darle oficialidad a los amistosos de preparación de las selecciones nacionales, se han puesto en marcha unos torneos continentales. España, lógicamente, está inmersa. Y obliga con el organigrama.

Mucho fútbol. Más. Demasiado a veces. Mezclan clubes importantes con equipillos de tres perras al cuarto. El desnivel no se evita con dinero. Ante tanta proliferación hay que actuar. Por lógica, y hablo en España, cuando la selección nacional tiene un compromiso, se para la Liga. No es cuestión de perjudicar a las entidades que cuentan con jugadores convocados. Sucede en Primera. ¿Y en Segunda? Nada de nada. Es competición de fútbol profesional. Como si no. A los equipos que los privan de elementos seleccionados, ¿qué? Que los parta un rayo. En Málaga, para el próximo fin de semana, no podrá disponer de dos titulares indiscutibles: Munir y N'Diaye. Ante el Albacete, que va arriba, actuará en desventaja. Y que no sean más partidos. Creo que, ante la desorganización o desidia de los organismos competentes, las entidades de fútbol deben actuar inmediatamente, con medidas de fuerza. Sus fundadas peticiones, hasta ahora, suenan a pitorreo. Toca actuar con dureza. En Segunda, mientras haya convocados de selecciones, hay que detener la competición. Y si es cuestión de fechas, que las pinten. Que los federativos y responsables de la Liga se pongan a trabajar.

 

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