¿Irá a la 'nevera' el árbitro del Málaga-Betis?

Alberola Rojas cometió no uno, sino dos errores técnicos. Debió expulsar antes del partido a Setién y se equivocó al no mostrar la tarjeta roja a Adrián

Alberola le comunica a Míchel que Adrián deberá abandonar el banquillo. /Salvador Salas
Alberola le comunica a Míchel que Adrián deberá abandonar el banquillo. / Salvador Salas
Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Javier Alberola Rojas no sólo es el árbitro más joven de la historia de la Liga (cumplió 26 años en junio). También es una firme apuesta del Comité Técnico (CTA), como Gil Manzano, el inefable Bikandi Garrido o el protagonista de una notable labor ayer en el clásico, Sánchez Martínez. Pero, por su edad, inevitablemente se piensa en él como un colegiado de enorme recorrido. En Segunda División estuvo a buen nivel tras un comienzo dubitativo y ahora, ya en la élite, se expone a ir a la ‘nevera’ por dos situaciones que se produjeron en el Málaga-Betis.

A nivel arbitral se castigan durante la temporada los errores técnicos, no los de apreciación, y para eso está la famosa ‘nevera’; es decir, quedarse sin pitar durante varias semanas (en la actualidad, tres). Sin embargo, cuando concluye el campeonato los reiterados fallos de interpretación sí pueden tener castigo y desembocar en el descenso de categoría. Ahí está el ejemplo de Bikandi tras el Villarreal-Málaga de infausto recuerdo la campaña anterior. El colegiado vasco no pasó por un periodo de castigo, pero ya estaba sentenciado y acabó en Segunda.

Sin influencia en el marcador

La labor de Javier Alberola no tuvo influencia en el marcador del Málaga-Betis más allá de que destacara por una gestualidad exagerada. No obstante, parece lógico pensar que tendrá que ir a la ‘nevera’. Así debió quedar reflejado en el documento elaborado por el delegado-informador, Luis Medina Cantalejo, que a su vez es director técnico de Segunda División B y Tercera (en las categorías profesionales ejerce como tal Manuel Díaz Vega). El castellano-manchego cometió dos errores técnicos.

El primero de ellos se produjo antes del partido y, además, Alberola cometió la torpeza de reflejarlo en él acta. Hizo constar que el juego comenzó con dos minutos de retraso a causa de la tardía salida del Betis y hasta añadió que se le avisó en varias ocasiones. Según está estipulado, debió expulsar a Quique Setién, porque, como señala la normativa, el entrenador es el responsable de que un equipo se retrase al salir de los vestuarios y debe recibir la tarjeta roja.

No obstante, el error más grave se produjo al expulsar a Adrián. Cuando en el banquillo se produce una protesta o una situación que debe ser castigada, el colegio siempre debe mostrar la cartulina (amarilla o roja) si se trata de un futbolista, pero no así si se trata de un miembro del equipo técnico. Está estipulado así, por ejemplo, para que quede clara constancia de la amonestación al jugador si se produce con anterioridad a su salida al campo.

A priori el error de Alberola debió de obedecer a que Adrián, ya sustituido, llevaba un gorro en la cabeza para combatir el frío. El castellano-manchego, que según apuntan en el Málaga después comentó que no era necesaria la amonestación al futbolista blanquiazul –de ser así, se trataría de un claro desconocimiento de la norma–, creyó que se trataba de un técnico y por eso no mostró la tarjeta roja. Evidentemente, el cuarto árbitro del encuentro, que fue a quien protestó airadamente Adrián –no al colegiado, como este reflejó en él acta–, tampoco se percató.

Alegaciones

El Málaga presentó alegaciones con este argumento (que el árbitro no mostró la cartulina) y han sido rechazadas, pero lo que no ha valorado el Comité de Competición es que, de tratarse de una simple protesta de un jugador -sin que medie insulto o agresión-, el árbitro opta siempre por la tarjeta amarilla, nunca por la roja directa. En este tipo de casos el castigo no es el mismo para un miembro del cuerpo técnico (así sucedió varias veces con el preparador físico de Javi Gracia, Juan Solla, o con el segundo entrenador en la etapa de Bernd Schuster, Fabio Celestini) que para un futbolista. De hecho, existe un precedente esta misma temporada y además en La Rosaleda. En el Málaga-Deportivo, Martínez Munuera se limitó a amonestar a Fernando Navarro por salir del banquillo con los brazos en alto para protestar una decisión que había tomado el colegiado. No sólo no lo expulsó, sino que además le mostró la cartulina.

Los sucesivos errores técnicos de Alberola Rojas obligatoriamente deberían llevarlo a la ‘nevera’. Otra cuestión es que el CTA, por tratarse de un colegiado por el que se apuesta en firme, mire hacia otro lado. Y aunque las alegaciones y los recursos no sean atendidos por los distintos comités de la Federación, la expulsión de Adrián fue un fallo monumental del colegiado castellano-manchego.

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