Malaga CF

El malestar del jeque comenzó hace casi dos años

El jeque, acompañado por Pellegrini y De la Torre, nada más alcanzar el logro de la Champions. / EFE
  • Observa demasiadas injusticias y no comprende la burocracia española, andaluza y malagueña

La llegada del jeque al Málaga supuso una revolución absoluta en el club y poco después en la propia Liga española. Pero ya pronto comentaron sus colaboradores más cercanos que las dificultades que estaban encontrando, tanto burocráticas como de funcionamiento, no existían en otros países en los que habían estado. Pese a las numerosas dificultades que fueron apareciendo, Abdullah Al-Thani fue invirtiendo hasta llegar a unos 150 millones gastados en el club y muchos más por la compra de la entidad y las inversiones previas realizadas para entrar en el concurso para la construcción de La Bajadilla. Pero hace ya casi dos años, el jeque ya explotó y mostró su indignación a los cuatro vientos, también a través de las redes sociales, como ha hecho ahora. A la decepción con los políticos y autoridades se unió una muy concreta: los escasos derechos de imagen que percibía el Málaga. No entendía (y casi nadie) que después de disponer de una plantilla de estrellas pudiera cobrar 14 millones de la televisión, la mitad que varios equipos modestos de Primera. Su indignación fue máxima por este asunto.

Ese fue el primer punto de inflexión. Ahí sí 'se marchó' de Málaga, ya que fue el momento en el que decidió dejar de invertir. A su malestar quizás habría que añadir en ese momento su situación personal tampoco era demasiado bueno en su país y en su empresa tras las fuerte inversión realizada y la necesidad de seguir inyectando dinero de una forma importante para mantener el equipo. Su decepción era absoluta. Parecía un abandono total. Pero no fue así, ya que envió a un nuevo hombre de confianza, Moayad Shatat, con la intención de que no se moviera de Málaga, como así ha sido en los dos últimos años. Los planes eran claros: vender lo que había comprado el jeque hasta encontrar un equilibrio económico, al que aún no se ha llegado del todo.

Desde la distancia, el jeque observaba que el equipo, con grandes dificultades, brillaba en la Champions y confirmaba el éxito de un proyecto elaborado meses antes, con sus problemas y defectos, por su gente de confianza, con Abdullah Ghubn a la cabeza. Pero el malestar no desaparecía, ya que tampoco avanzaba el puerto de Marbella. El jeque y sus colaboradores recibieron varias noticias muy negativas al respecto, ya que la zona a urbanizar se rebajó en relación a lo prometido y también se conoció que el hotel previsto tampoco se podría levantar o que sería muy difícil hacerlo. Las diferentes competencias de las administraciones, con colores políticos distintos, confundieron todavía más a Al-Thani.

Platini entra en escena

Y también llegó la sanción de la UEFA, algo que tampoco asimiló el jeque. Se sentía discriminado en relación a otros clubes que debían dinero y buscan eran perseguidos porque sus influencias neutralizaban cualquier intento de control. Se dio cuenta que 'Fair Play' financieros tenía muchas lagunas que favorecían a los de siempre y castigaba a los que querían prosperar. Pero el tiempo lo silenció todo otra vez, como suele ocurrir siempre.

El compás de espera lejos de Málaga se alargó de una forma considerable para el jeque. Todo iba funcionando, sin descartar nada, pero a medio gas o al ralentí. Sin embargo, se esperaba una acercamiento del jeque con el paso de los meses. Y surgió de la forma más imprevista: la concesión de una glorieta que llevará su nombre. Pero la suerte tampoco ha acompañado en esta iniciativa. Como siempre, aparecieron problemas al señalar su inauguración en el periodo electoral. Rápidamente tumbaron el acto desde la junta electoral. Se sustituyó por otro privado y al que no asistieron todos los partidos políticos.

Mientras tanto, desde el club ya se había avanzado en el proyecto final de La Academia en Arraijanal, que se hará en tres fases. Pero el jeque tampoco está contento con este asunto. Cree que se se está demorando demasiado y las instituciones no están colaborando. Y amenazó con irse si no le ayudaban más, y anoche dijo que se marchará del Málaga. No parece que sea algo oficial y definitivo, pero dicho queda por ahora.