«¡Ahora más que nunca: Al-Thani, vete ya!»

Asistentes a la protesta antes del partido. /Ñito Salas
Asistentes a la protesta antes del partido. / Ñito Salas

Unos dos mil aficionados exhiben su malestar contra el jeque en los aledaños de La Rosaleda, minutos antes del derbi ante elAlmería

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

La masa social malaguista sigue reclamando de manera clara y directa la salida del jeque Al-Thani del club, pero no fue el único contra el que dirigió su malestar. También lo hizo contra los dirigentes del club, especialmente por su silencio ante la grave crisis deportiva generada con el pésimo cierre del mercado de fichajes. En torno a dos mil aficionados exigieron desde una hora antes del derbi ante el Almería, y en los aledaños de La Rosaleda, el fin de la era del jeque en la entidad de Martiricos, pero sigue siendo evidente que la unión de los malagueños aún es insuficiente para considerarlo una movilización social que una a la ciudad.

'Familia Al-Thani, fuera', 'Ladrón de guante blanco', 'Directivos cómplices' y 'Directiva, dejad de esconderse' fueron, además de un icono del jeque con el cartel de prohibición, todas en tono amarillo, las principales pancartas de una manifestación convocada por el Fondo Sur el pasado martes, y a la que se unieron centenares de seguidores en la esquina de Gol con Tribuna, junto a la tienda oficial del club. Un importante despliegue policial, con un furgón incluso de los GOA, resultó a todas luces exagerado en una protesta pacífica y en unos aledaños del estadio ya cortados al tráfico, como sucede en cualquier choque de casa del equipo.

El malestar en el malaguismo es cada vez más patente, pero bien distinto es el análisis del grado de unión con el que pone en práctica sus protestas, en un número lejano al de espectadores que se acercaron a ver el partido liguero celebrado después. De hecho, en muchos instantes se vieron aficionados apostados en la barandilla de las gradas observando la situación pero sin unirse, lo que fue criticado con silbidos desde la calle.

Hubo muchos mensajes en la protesta, casi todos dirigidos contra el jeque. Varios de ellos profundizaron en la idea de que el presidente ya no sólo ofrece motivos para ser cuestionado en casa, sino lejos de ella. ‘Al-Thani, you are the shame (se puede traducir como ‘vergüenza’) of Catar’, pancarta que portaba el Frente Comepipas, o ‘Al-Thani, ridículo nacional, vergüenza de Catar’. En general el descontento era evidente también respecto a la gestión económica de los últimos años, más patente aún en un mercado de fichajes en el que no se pudo inscribir a Okazaki, José Rodríguez, Iván y Mula.

‘Al-Thani, devuelve el dinero, tieso’, ‘Al-Thani, falso y embustero’, reflejaban otras pancartas. También le reclamaron ‘Inscribe a los profesionales y despide a los ineptos (hijos)’ o que aumentara capital. Hubo quien solicitó también una intervención judicial. Las televisiones locales y nacionales recogían las impresiones de los más exaltados.

En torno a las 17.05, una vez que ya habían accedido al estadio los autobuses de los dos equipos, comenzaron los cánticos contra el propietario del Málaga entre los congregados, entre los que sonó más fuerte que todos un «¡Ahora más que nunca: Al-Thani, vete ya!». Directivos como Joaquín Jofre, al frente de la gestión interna de la entidad, o el director deportivo, José Luis Pérez Caminero, también estuvieron en la diana de los ataques, en especial cuando los manifestantes se dirigieron a los aledaños de la puerta 8, la del palco. También se escuchó entonces: «¿Dónde están los Al-Thani? ¿Los Al-Thani dónde están?» o el «Fuera de mi vista, ya no te quiero» y un reivindicativo «¡Málaga somos nosotros!».

Iván y Mula

Entre las críticas, hubo reconocimiento a los jugadores que se quedaron sin inscribir y de la casa, como Iván y Mula, y al entrenador, Víctor Sánchez del Amo. La manifestación se disolvió en el acceso al aparcamiento del estadio, en torno a media hora antes del choque.

La de ayer es la tercera protesta considerable contra Al-Thani en los dos últimos años. La primera fue en mayo de 2018, antes del último partido en casa en Primera División, con unas 400 personas que fueron en comitiva desde la plaza de la Constitución al estadio y que generó cierta indiferencia en medio de un ambiente muy enrarecido, y la anterior, a comienzos de agosto, pero no se llegó al millar de seguidores en una tarde de viernes marcada por el terral y sin la ventaja de que el Málaga disputara un encuentro entonces.Se da el caso también de que las dos últimas concentraciones realizadas han estado precedidas de sendos comunicados oficiales por parte del club en las horas previas para ofrecer algún tipo de explicaciones o promesas.

Gritos de desaprobación a un palco sin los Al-Thani

Hubo un tiempo en el que las pancartas estaban permitidas en los estadios para mostrar desaprobación hacia alguien o reivindicar determinados asuntos. Las muestras de descontento por escrito contra Al-Thani se exhibieron tímidamente antes y después del choque, no durante. Después de la manifestación en el exterior, la afición hizo público su malestar contra el propietario en los tiempos muertos de hidratación de cada periodo.

Apartada entonces la atención de lo que sucedía en el rectángulo de juego, se oyó el clásico «¡Al Thani, vete ya!», esta vez un clamor desde todas las zonas del recinto, además del «¡Estamos hasta los huevos del jeque y de Catar!». Pero también se escuchó un «¡Directivos, no, jugadores sí!».Queda claro que la afición está con la entrega que muestra el equipo, asumidas sus limitaciones cada vez mayores, y con el comportamiento de su entrenador, Víctor Sánchez del Amo, respecto al que también hubo gritos de apoyo, en varias fases.

Mientras, cualquier persona que tenga que ver con la gestión del club, es cuestionada y culpabilizada. En la primera fila del palco del estadio le tocó aguantar el chaparrón a los consejeros, mientras José Luis Pérez Caminero estaba situado junto a su adjunto, Juan Rodríguez, en la segunda fila. No hubo presencia de la familia Al-Thani, ni siquiera la de su hija Hamyan. Un desapego absoluto hacia lo que sucede en el club.

Entre tanta crispación se vivió una reacción curiosa. Cifu dejó el campo sustituido por la banda de Preferencia (lo que permite el reglamento desde esta temporada) y fue despedido en medio de una ovación espectacular desde la grada en su larga caminata al banquillo.