Objetivo: pleno al 15 en La Rosaleda

Objetivo: pleno al 15 en La Rosaleda

El Málaga disputará cinco de los ocho partidos que le quedan hasta el final del campeonato en casa

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

La situación, la tendencia o la dinámica del Málaga en este momento no tienen por qué marcar su futuro de la temporada, sus aspiraciones de ascenso, ya que estas pueden cambiar en la recta final del campeonato (quedan nueve jornadas, ocho partidos para el Málaga). De ahí que, pese a que nos suele ser costumbre en el vestuario blanquiazul, ya se hacen algunas cábalas sobre cómo y dónde deberá reaccionar el equipo para sortear las dificultades actuales. Y parece clara la conclusión final: no puede fallar en casa, donde jugará nada menos que cinco partidos en los que deberá culminar con un pleno al 15, lo que supondría concluir todos ellos con triunfo.

Esta misión, que en otro momento parecería factible, ahora se antojo más complicada debido a que el gran 'handicap' del cuadro de Martiricos se centra ahora en los compromisos como local. El factor campo dejó de ser una ventaja para el Málaga y se convirtió con el paso de los encuentros en un auténtico inconveniente. De ahí que el primer objetivo se centrará en revertir esta situación tan negativa en La Rosaleda para llevarla de nuevo a que sea un fortín. La presión de los profesionales por jugar ante su público tendrá que volver a ser un alivio, un apoyo, una garantía de éxito.

Si cambia el rumbo en el campo de Martiricos y no falla en estos decisivos partidos mantendrá todas sus opciones hasta el último momento

Quedan nueve jornadas, 27 puntos en juego. De ellos ya tiene seguros el Málaga los tres del choque del desaparecido Reus a domicilio, lo que dejará la participación de los blanquiazules en los ocho compromisos mencionados. Y el calendario ha llevado en la actualidad a que cinco de ellos se celebren ante la afición malaguista, lo que siempre debería contemplarse como una gran ventaja. El primero de este ciclo, el sábado ante el Extremadura, y el último, en junio contra el Elche, se disputarán en el terreno de Martiricos. Ninguno de los envites será fácil, ya que los rivales de turno, casi todos, llegarán con algo en juego.

Contrincantes

Los cinco contrincantes serán: el Extremadura, el Mallorca, el Oviedo, el Zaragoza y el Elche. El primero se presenta ahora como el más importante, ya que será el que marque el grado de recuperación, de reacción del cuadro malagueño después del fiasco de Granada y del incremento del pesimismo en la afición. De ahí su gran relevancia. De hecho, se mira este partido como una reválida, un examen al equipo en sus posibilidades reales cara a sus objetivos. Y no será nada fácil, ya que el conjunto de Almendralejo pelea por salir de la zona de descenso.

Los dos siguientes visitantes de La Rosaleda son equipos que mantienen la pugna por ocupar una de las cuatro plazas que dan acceso a disputar los 'play off' que convertirá en equipo de Primera a uno de ellos (el Mallorca y el Oviedo). Ambos cuentan con una mejor trayectoria que los malaguistas en los últimos meses, lo que, en principio, añadirá complicaciones a un Málaga que está siendo superado por los rivales de la zona alta de la clasificación (esto no ocurría en la primera fase del campeonato, en la que el cuadro blanquiazul se deshizo en casa del Albacete, Alcorcón...).

Los dos últimos rivales, el Zaragoza y el Elche, podrían llegar a La Rosaleda sin nada en juego. El conjunto aragonés pelea ahora por alejarse un poco más de la zona baja, por lo que, en siete jornadas, puede tener ya 'cerrado' su campeonato. El equipo alicantino, por su parte, que arrancó muy mal y ha ido mejorando con el paso de la competición, tiene todavía algunas opciones de buscar la zona de ascenso, pero la tiene algo lejos, por lo que tendrá muy claro en la última jornada si pone algo en juego, que la respuesta seguramente será no.