Dos objetivos imposibles de momento por el tope salarial en el Málaga

Koné se retira lesionado en el encuentro en casa frente al Gimnástic. /Ñito Salas
Koné se retira lesionado en el encuentro en casa frente al Gimnástic. / Ñito Salas

El club no descarta las opciones de un medio organizador y de un jugador que aporte velocidad, pero a día de hoy no tiene margen

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Junto a Seleznyov, el Málaga pretende contar con un centrocampista para cubrir la vacante de N'Diaye en unos hipotéticos 'play-off' de ascenso, pero no cierra la puerta a otros objetivos. En el club no descartan las opciones de un organizador o de un jugador que aporte velocidad, pero la economía manda y hoy por hoy aspirar a algo más que al delantero ucraniano y a un medio de contención es una utopía. El tope salarial ya tenía de antemano contra las cuerdas a la entidad, pero encima el presidente, Abdullah Al-Thani, se gastó el 40 por ciento de lo que quedaba en un futbolista... para el filial.

El club echa en falta los 300.000 euros gastados por Al-Thani en un joven extremo para el filial

Como la pasada temporada, el Málaga tiene un grave problema con el tope salarial, algo que quizá pueda resultar sorprendente dado que en el ejercicio anterior el club fue el octavo con más ingresos televisivos, con una cantidad astronómica (55,6 millones), y que en el actual ha cobrado de una tacada la indemnización por el descenso que podría haber percibido en dos años. Las elevadísimas fichas juegan claramente en contra. Y no sólo las conocidas de Juanpi, Luis Hernández o Torres. También una parte cuantiosa que corresponde a las amortizaciones de los fichajes de Keko, Cecchini o Rolón, que cuentan a todos los efectos cara a los parámetros marcados por LaLiga.

Ya durante el verano al Málaga le pasó factura el tope salarial y por eso hubo que esperar hasta el cierre del mercado para 'ajustar cuentas' con el organismo presidido por Javier Tebas. Sólo con la salida de Recio fue factible que se diera el visto bueno a las inscripciones de Lacen, Boulahroud, Dani Pacheco, Haksabanovic y Koné. Incluso, fue necesario desprenderse de un futbolista (Iturra) para poder incorporar a un segundo portero, Kieszek. Y cabe recordar que en este último caso se puso a tiro por los gravísimos problemas económicos del Córdoba.

Los problemas de Koné

Ahora el Málaga tiene claro qué le falta. Y además de un centrocampista de contención y un delantero también se entiende que falta «algo más» en el centro del campo y, sobre todo, velocidad arriba. La situación se torna incluso más preocupante porque nadie se atreve a predecir por dónde van a salir las posibles lesiones de Koné. Tanto la actual como alguna que pueda surgir en el futuro. Y no es una cuestión menor. Del marfileño se esperaba que estuviera disponible una vez superado el parón navideño, pero en estos momentos se duda sobre su regreso a los terrenos de juego. Ahora se habla de que quizá sea en dos o tres semanas. Los distintos problemas físicos vividos en su carrera por el delantero cedido por el Leganés provocan que el proceso de recuperación de cualquier percance sea más lento. Esa incertidumbre no pasa inadvertida en el club ante la posibilidad de que la situación pueda repetirse más avanzada la temporada.

Preocupa la situación de Koné: es muy lenta su recuperación y se teme que la situación se repita en primavera

La falta de velocidad es considerada por los dirigentes del club la principal carencia en el aspecto ofensivo. Ya se advertía en verano, pero se esperaba corregir en parte con la llegada de Koné. Y esa es también la razón de que Muñiz apostara al comienzo de la Liga por Hicham y ahora, debido al bajón del marroquí, por otro canterano, Hugo.

También se entiende que al Málaga le falta un futbolista que sea alternativa a Adrián en tareas organizativas en el centro del campo. Desde luego Lacen no lo es y Boulahroud no ha terminado de coger el ritmo necesario para competir en España, por lo que está en la rampa de salida en este mercado invernal. Otra cuestión es que se le encuentre destino.

No obstante, el obstáculo del tope salarial es insalvable a día de hoy. En el club nadie se pronuncia públicamente (como es lógico), pero los 300.000 euros gastados por Al-Thani en una apuesta personal para el filial, el extremo Youssef Takioullah, han menguado considerablemente el margen de maniobra de la dirección deportiva. Las últimas operaciones 'sobre la bocina' permitieron dejar un remanente de unos 800.000 euros –porque alguna de las opciones que se presentaron el 30 y el 31 de agosto estaban muy lejos del nivel deseado– y ahora esos 300.000 euros empleados por el jeque se echan mucho en falta.