Ontiveros, la gran preocupación de los rivales del Málaga

Ontiveros cae en el área tras tocarle Fran Gámez en el partido ante el Mallorca. /Ñito Salas
Ontiveros cae en el área tras tocarle Fran Gámez en el partido ante el Mallorca. / Ñito Salas

Su gran momento de forma genera situaciones de dos y hasta de tres contra uno en los encuentros

Pedro Luis Alonso P
PEDRO LUIS ALONSO PMálaga

Comenzó a un buen la nivel la temporada; durante un tiempo dejó de contar y, más tarde, lo intentó, sin fortuna. Sin embargo, el Ontiveros de las últimas semanas se ha convertido en un jugador letal, sobrado de confianza y que acapara el protagonismo ofensivo del equipo. Casi todos los focos ofensivos del Málaga y los defensivos del rival conducen a él y a sus internadas desde la banda izquierda. Y por más que su repertorio con el balón sea más o menos conocido, sigue teniendo eficacia.

Ha sido a raíz de la llegada de Víctor Sánchez del Amo cuando Ontiveros se ha sentido más cómodo en sus prestaciones. Un extremo de los de toda la vida le ha dado galones a otro. ¿Cómo? Fundamentalmente, liberándole en parte de tareas defensivas, fijando su posición mucho más arriba y concediéndole libertad absoluta para buscar el uno contra uno. A cambio, el marbellí ha de trabajar mucho más en la primera presión, que en estos dos partidos con Víctor ya ha ofrecido algún fruto con la recuperación de la pelota en zonas de riesgo para el rival. Aunque Ontiveros tiene salida por dentro y por fuera, su acción favorita sigue siendo la diagonal interior sorteando rivales hasta buscar el disparo cruzado de rosca, como en su primer tanto en Alcorcón. «Es un gol que llevaba intentando toda la temporada: la diagonal hacia adentro y pegarle. Sin embargo, no había entrado hasta ahora y por eso estoy muy contento», se sinceraba el canterano en una entrevista a este periódico.

Pasillos inverosímiles

Ontiveros también puede buscar el desborde por fuera y muchas veces encuentra pasillos inverosímiles, aunque sigue teniendo un amplio margen de mejora en la toma de decisiones, en la selección entre el último pase o la acción individual, en discernir en qué espacios puede asumir riesgos o cuándo hay que buscar un pase sencillo dando continuidad a la jugada. Pero el nuevo esquema de Víctor, que se asemeja mucho más a un 4-3-3 que al 4-1-4-1 cuando el equipo ataca y hasta cuando empieza a defender, le está viniendo de perlas.

En Alcorcón Ontiveros marcó dos goles, estuvo en el origen de otro (sin dar la asistencia final) y casi llega al 'hat-trick', en una definición de vaselina cuando disponía de mejores opciones de pase. Y ante el Mallorca fue el protagonista casi absoluto de la ofensiva malaguista. La diferencia entre uno y otro partido es que el técnico del cuadro bermellón, Vicente Moreno, ya había tomado nota de la propuesta de este 'nuevo Málaga'. La capacidad de sorpresa en Santo Domingo ya no existía el sábado. El técnico rival tuvo claro que frenar a Ontiveros tenía que ser una de las prioridades para mantener a raya al Málaga, de ahí que en muchos lances del partido se pudiera ver un dos y hasta un tres contra uno para impedir que el extremo profundizara con el balón. Por eso para el Málaga es clave buscar a Ontiveros en transiciones rápidas, sin dar tiempo al rival a replegarse, y también por la misma razón se pudo ver muy poco en ataque a Aridai, uno de los hombres más en forma del Mallorca.

Lombán le busca con cambios de orientación, y su papel con Victor está siendo sobresaliente

Víctor también ha supeditado parte de sus planes al lucimiento de Ontiveros. Su elección de Lombán en el eje de la defensa tiene mucho que ver con su extraordinario pase de larga distancia. Cerca de una decena de veces se vio el cambio de orientación preciso del asturiano hacia la posición del malagueño, que fue objeto de un penalti en el minuto 7 que pudo haber cambiado el curso de los acontecimientos.

Machís: lo que pudo ser y no fue

De la preocupación especial de los rivales por Ontiveros a la que deberá tener el Málaga el lunes por el venezolano Darwin Machís, incorporado en enero por el Cádiz después de rechazar el interés del club de La Rosaleda. El veloz y potente atacante ya fue un futbolista clave la pasada campaña en el Granada y sigue demostrando que la categoría se le queda pequeña, hasta el punto de ser quizás el jugador más determinante de Segunda. Machís llegó junto con Querol, Rennella, Jovanovic, Pantic y Espino, en una tanda de fichajes invernales que a la postre está resultando más productiva que la programada por el Málaga, con Werner, Brezancic, Erik Morán, Iván Alejo y Seleznov. De los ocho goles y una asistencia sólo del venezolano a la ausencia de tantos de las incorporaciones malaguistas, dos de ellas inéditas y otras tres sin convencer nada. El Cádiz-Málaga se perfila como un choque en el que cada equipo deberá resguardarse de los espacios amplios a la espalda de sus defensas, ante el riesgo por la presencia de Ontiveros y Machís. Otra cosa es que lo consigan.