MENOS PALABRAS Y MÁS HECHOS

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Igual que en el otro encuentro clave de la temporada (en El Sadar), el jugador llamado a ser más importante del proyecto del Málaga, N'Diaye, se autoexpulsó y dejó tirado al equipo. Del mensaje lanzado el martes por el centrocampista en el CEIP Divina Pastora no quedó absolutamente nada. Que si había que ganar sí o sí, que si era el partido más importante del año, que si había que corregir los errores... ¿En qué estaba pensando para cometer un error tan infantil en la medular y en una jugada intrascendente a la vuelta de los vestuarios? Ontiveros reconoció también que el gol tan pronto fue clave y añadió: «El míster nos dijo que saliéramos a tope». La actitud inicial fue inconcebible, tanto como la forma en que el senegalés abortó cualquier intento de reacción tras el doble cambio del entrenador.

Al final pudo quedar la sensación de que el Málaga dio la cara en la segunda parte... No nos engañemos: el equipo no intimidó una sola vez a Rui Silva. «No hay mejor plantilla que nosotros en Segunda», dijo N'Diaye. Vistos los partidos uno tras otro, la falta de calidad es desesperante. Algunos chispazos de Ontiveros y poco más. Sólo hay que ver el fantástico centro y el gran remate en el gol del Granada para comprobar que de eso aquí hay muy poco por muchos nombres que el Málaga tenga.

Definitivamente Iván Alejo juega para él. Alguien debería explicarle que el valor de un extremo no está en las faltas que le hagan o en las tarjetas que provoque, sino en los pases de gol, los centros de verdad y los tantos que marque. Demasiada pose para un futbolista que apuntaba algo y que aún no ha demostrado absolutamente nada como profesional.

Otro déficit del Málaga: los laterales. Iván estuvo otra vez desafortunado (su tocayo también contribuyó al desastre) y Ricca volvió a despistarse. Luego entró Cifu en ese intento de Muñiz de adaptarse a la inferioridad numérica con Mula 'por dentro' y el granadino como 'carrilero', lo que mejor le viene a este. Pero a la hora de la verdad en cuanto a centros potables, poco.

El Granada no necesitó mucho. No tiene mejor plantilla (según N'Diaye), pero arriba tiene jugadores mucho más desequilibrantes. Es decir, que ganan partidos. Como Osasuna o el Albacete. Aquí, mientras, llevamos mucho tiempo esperando a unos cuantos cuya aportación en goles y 'asistencias' es paupérrima. Aunque no sobre calidad, menos palabras y más hechos.