LOS PARTIDOS SE AMONTONAN

MANUEL CASTILLO

Da la impresión de que las estrellas se agotan en el mundo del fútbol. O que, al menos, no brillan tanto como en temporadas pasadas. Barcelona y Madrid andan a la desesperada tratando de potenciar sus plantillas, temerosos de lo que se les viene encima con una acumulación de partidos para la que no están preparados. Y a falta de jugadores de postín (léase Messi o Ronaldo), tratan de subsanarla con la contratación de futbolistas que están 'echando los dientes' en el fútbol internacional y que, de momento, destacan por su cotización más que por una calidad que aún han de confirmar. Y es que, de verdad, uno se hace un lío desde fuera y ante el televisor con partidos de Liga, de Copa, de Champions o de Europa, si es de la jornada en curso, si es de la anterior o tal vez de la jornada siguiente. Para nosotros, lío, para los futbolistas, cansancio, agotamiento; de ahí que se vayan incrementando las llamadas rotaciones para las que no todos los equipos están preparados. Y recurren entonces a buscar donde sea jugadores que puedan mantener la fortaleza del equipo y, sobre todo, la ilusión de sus seguidores. Cueste lo que cueste.

Este ritmo endiablado de partidos me lleva a recordar viejos tiempos en los que el fútbol se disfrutaba con cuentagotas. Casi siempre se disputaban a las cuatro de la tarde, hasta que don Santiago Bernabéu trajo a España los focos y empezaron los primeros escarceos europeos, poniendo el resto la televisión, primeramente en blanco y negro y más tarde en color. UEFA y FIFA empezaron a montar sus torneos... hasta hoy día en el que ya no cabe más fútbol.

El Barcelona manda en la Liga y su máximo objetivo se centra en la Champions, con la que sueña más que nadie su líder, Messi, hasta el punto de que pasan de la Copa del Rey; al menos eso es lo que dicen tras el correctivo del Sevilla. El Madrid, por su parte, empieza a calentar motores y se prepara para lo mismo. Lo triste, entre tanta competición, es que, por lo que vimos en pantalla, ni en Barcelona ni en Girona hubiera ese minuto de silencio y recuerdo para el pequeño Julen, tal como se vio en muchos campos.