Un patrimonio bien blindado por el Málaga

Hugo, en una pugna por alto con Kitoko el sábado. /AGENCIA LOF
Hugo, en una pugna por alto con Kitoko el sábado. / AGENCIA LOF

Rafa Gil, ya excoordinador de la cantera, logró la pasada temporada renovar por tres años a Gonzalo, Hicham, Ismael, Ramón e Iván Jaime

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El permanente desencuentro del presidente del Málaga, Abdullah Al-Thani, con los gestores del club y su particular forma de asumir la planificación de la primera plantilla condujeron al equipo a una situación insólita en Santander, con sólo nueve profesionales en la convocatoria y al filo durante toda la segunda parte de incurrir en alineación indebida. Junto al importante triunfo hubo que consignar la aportación de diversos canteranos y la presencia en el banquillo de otros con un esperanzador futuro. El entrenador, Víctor, recalcó en la víspera que uno de sus objetivos es «revalorizar los activos», en alusión a un patrimonio en forma de jóvenes valores de la entidad cuya continuidad está asegurada.

Cuando los propietarios del club –en particular, el presidente y su hija Hamyan, máxima responsable de la cantera– se fijan en la cantera, únicamente valoran los resultados. La pasada temporada, después de una planificación en La Academia marcada por la reducción presupuestaria y la fuerte apuesta por el primer equipo femenino, el Atlético Malagueño comenzó la temporada casi sin fichajes y el juvenil de División de Honor se vio arrastrado por el efecto dominó de la presencia en la plantilla de Segunda de hasta cinco futbolistas con ficha del filial (Iván, Keidi, Mula, Hicham y Harper) y algunos días su entrenador, Bravo, sólo disponía de siete u ocho jugadores para los entrenamientos. 

Una tarea crucial

No cabe duda de que los resultados de estos dos equipos condicionaron la continuidad del máximo responsable de La Academia, Rafa Gil. Pero el toloxeño, relevado de su cargo hace menos de un mes (había llegado el verano anterior a mediados de julio, con los distintos equipos totalmente perfilados), tenía entre otros cometidos una tarea que se consideraba crucial para el futuro de la entidad y que es valorada convenientemente por el director deportivo, José Luis Pérez Caminero; el asesor jurídico, Joaquín Jofre, y los consejeros consultivos (entre estos, Abdallah ben Barek y Antonio Benítez, excelentes conocedores del fútbol-base). Se trataba de garantizar la permanencia de aquellos jugadores más destacados, que además podían contribuir a fortalecer el patrimonio. Para los Al-Thani, evidentemente, esta era una cuestión menor.

También tiene ese tipo de contrato otro joven valor, Quintana, mientras que Cristo termina en 2021 y la continuidad de Hugo la negocia directamente Caminero

No fue ni mucho menos fácil asegurarse la continuidad de determinados jugadores que ya en enero de 2020 podían firmar por otro conjunto. Por ejemplo, la renovación del guardameta Gonzalo, que deslumbró hace dos temporadas en el San Félix juvenil y fue el suplente de Munir el sábado en El Sardinero (por delante de Kellyan), conllevó la salida de Álvaro, habitual en las categorías inferiores de la selección española (en la sub-19 es suplente del barcelonista Arnau Tenas) y cuya petición económica fue astronómica para la nueva realidad presupuestaria de la cantera.

Pero Gonzalo no es el único. Los objetivos estaban más que definidos porque la convicción sobre el valor, el nivel y la proyección de determinados jugadores era firme. Se trataba no sólo del guardameta, sino también del lateral Ismael, los centrocampistas Iván Jaime y Ramón, el extremo Hicham y otro elemento que aún no ha asomado al primer equipo, Quintana, nacido en Villanueva del Trabuco y que puede actuar como central o como medio de contención.

Ofertas sobre la mesa

Y no fue ni mucho menos fácil garantizarse la continuidad de todos ellos porque distintos equipos estaban interesados en sus servicios. Iván Jaime, que ya había debutado la pasada temporada con el primer equipo (de la mano de Muñiz, en La Rosaleda frente al Almería en partido de Copa), estaba en la agenda del Real Madrid. El equipo blanco también seguía los pasos del internacional Ismael, al que asimismo quería echarle el guante el Villarreal. En el caso de Ramón, el Betis estaba dispuesto a afrontar su fichaje de forma decidida. Y aunque Hicham sufrió en otroño un bajón muy evidente en su rendimiento (en los partidos y en el día a día) y regresó al Atlético Malagueño, su notable comienzo de temporada había despertado el interés de algunos clubes de Primera. Convencer a los futbolistas –y, sobre todo, a sus entornos– de que pronto podían ser importantes en el Málaga resultó demasiado complicado cuando esas propuestas, algunas muy suculentas, estaban sobre la mesa.

En la convocatoria de Santander hubo otros dos jugadores que también están en ese listado de 'activos a revalorizar' (empleando la terminología de Víctor), Cristo y Hugo. El lateral izquierdo algecireño, reclutado por el desaparecido Manel Casanova cuando todavía era infantil (es ya su séptima temporada como malaguista), tiene dos años más de contrato. Respecto al medio punta granadino, que afronta su última campaña como blanquiazul, su caso lo lleva personalmente Caminero y existe un optimismo moderado porque en las últimas semanas se ha registrado un avance importante. De momento, a falta de este, el patrimonio está bien blindado.

Keidi, el fichaje del toloxeño tras un 'chivatazo' desde el Atlético de Madrid

Junto a los jóvenes valores que proceden de aquel San Félix juvenil que brilló hace dos temporadas de la mano de Ale Acejo, el Málaga cuenta con un futbolista ya consolidado en la primera plantilla. Se puede afirmar que casi desde el primer día que pisó La Rosaleda, p0rque el entonces entrenador, Juan Ramón Muñoz, ya vio que podría recurrir a él cuando la necesidad apretara. Como así fue. Se trata del centrocampista albanés Keidi , que fue un fichaje que llegó a La Rosaleda gracias precisamente a los contactos de Rafa Gil. Un 'chivatazo' de un entrenador del Atlético de Madrid, poniéndolo en la pista de que no iba a seguir en el club de la capital, provocó que él se lo comunicara a Caminero para que se activaran las gestiones para su fichaje. En realidad también se intentó traer al centrocampista Cristian, pero este no fue factible (Simeone lo convocó en febrero antes el Betis y ahora ha recalado en el Extremadura). El director deportivo se encargó de rematar la faena y cerrar el contrato con el representante de Keidi, precisamente un excompañero del madrileño, Juanma López.