Pellegrini, eterno en Málaga

Pellegrini, visiblemente feliz al descubrirse la placa de la nueva glorieta. /GERMÁN POZO
Pellegrini, visiblemente feliz al descubrirse la placa de la nueva glorieta. / GERMÁN POZO

La ciudad salda «una deuda» con el técnico chileno, que ya cuenta con una glorieta cerca de La Rosaleda

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Pellegrini ya es eterno en Málaga. «Un acto de merecida justicia y reconocimiento» o «una deuda que Málaga y los malaguistas teníamos con el mejor técnico que ha tenido el Málaga». El presidente de la Diputación, Elías Bendodo, y la concejala de Deportes del Ayuntamiento de la capital, Elisa Pérez de Siles, resumieron así el emotivo acto celebrado en la mañana de ayer en las cercanías de La Rosaleda con motivo de la inauguración de la glorieta que ya luce el nombre de Manuel Pellegrini. «No encuentro palabras para agradecer este reconocimiento», recalcó el chileno, emocionado pese a que suele ser una persona poco expresiva.

«Siempre llevo a Málaga y al Málaga en mi corazón», afirmó ayer en la entrevista con SUR, una contundente confesión de su apego a esta tierra. Su esposa, Carola Pucci –como siempre, en un segundo plano, con absoluta discreción–, tampoco podía ocultar su felicidad y no cesaba de hacer fotos con el móvil para compartirlo de inmediato en el grupo de Whatsapp de la familia. Y además rompió la norma de no hacer manifestaciones para conversar con este periódico: «Siento mucha emoción por el cariño y el reconocimiento de la gente de Málaga. Para nosotros Málaga es nuestro segundo hogar y espero que pronto pase a ser el primero. Ya sabe que estamos enamorados de los andaluces, en especial de los malagueños. Son una gente linda».

Sin lluvia

Con la ausencia del alcalde, Francisco de la Torre –que no pudo llegar a tiempo debido a que se retrasó su comparecencia en la Comisión de Urbanismo–, Pellegrini estuvo respaldado en el plano institucional por Bendodo y Pérez de Siles, así como por el diputado de Deportes, Cristóbal Ortega, y una amplia representación del Málaga. El chileno se abrazó efusivamente con Weligton y Duda, y conversó distendidamente con los consejeros consultivos (Abdallah ben Barek, Antonio Benítez y Francisco Martín Aguilar); con el asesor jurídico de la entidad, Joaquín Jofre, o el entrenador del Málaga femenino, Antonio Contreras. Tampoco faltó a la cita el cónsul chileno en Málaga, Antonio Checa, que destacó la importancia de Pellegrini en su país natal: «Él es un referente para el pueblo chileno. Es una leyenda, un caballero; no hay persona más cortés que él. Hay que tener en cuenta que en Málaga viven 10.900 chilenos». La lluvia afortunadamente no hizo acto de presencia, pero se echó en falta que por la hora elegida (las 11.15) no pudieran acudir distintos miembros del equipo tan ligados al técnico debido a que se celebraba entrenamiento en el estadio de atletismo.

La glorieta que desde ayer lleva el nombre de Manuel Pellegrini se encuentra en la confluencia de las avenidas Simón Bolívar y Valle Inclán (situada entre una gasolinera y el desvío a la derecha hacia el Centro Comercial Rosaleda). Estos días se ha producido cierta confusión y se ha hablado de que era la rotonda situada entre Luis Buñuel y Simón Bolívar y la razón es sencilla: esta lleva el nombre del jeque Abdullah Al-Thani, pero era la que inicialmente estaba destinada al entrenador chileno.

«Sufrí mucho por el descenso y me alegro de que el equipo esté remontando», confesó

En el turno de declaraciones el consejero consultivo Francisco Martín Aguilar recordó que Pellegrini ha sido «el técnico que nos hizo soñar a todos con tocar el cielo de Europa» y Bendodo no sólo se ciñó al aspecto deportivo y aludió al «buen hacer, saber estar y saber llevar al equipo» del chileno para justificar este reconocimiento.

«Fueron tres años maravillosos y, más que por la parte deportiva, por la parte humana», destacó Pellegrini antes de descubrir la placa con su nombre, además de apuntar que este reconocimiento «lo merecerían los jugadores más que yo».

«La afición siempre está ahí»

Previamente el exentrenador malaguista se había referido a su vinculación con Málaga, había recordado los éxitos del Málaga –«tuvimos un nivel 'top' en el plano europeo y desgraciadamente quedamos eliminados en esa controvertida disputa ante el Borussia»– y había hablado sobre la actualidad del equipo: «He seguido siempre al Málaga desde que me fui. Sufrí mucho por el descenso y me alegro mucho de que el equipo esté remontando. A ver si vuelve a Primera, el lugar que le corresponde por afición, por ciudad y muchas otras cosas. Estamos siempre pendientes del Málaga. Ahora por suerte está puntero en Segunda y ojalá vuelva a la Liga que le corresponde. Me da mucha pena que esté en Segunda, sobre todo por la afición. Ella siempre está ahí, eso es incuestionable». Manuel Pellegrini ya no es sólo un malaguista en la distancia. Su figura estará para siempre cerca de La Rosaleda. Eterno en Málaga.

«'Cuidáme' a Pellegrini», aquella premonitoria petición de Viberti

Fue llegar Manuel Pellegrini al Málaga y el mítico Sebastián Humberto Viberti llamó rápidamente a SUR desde Argentina. Tras un «ché, pibe, ¿cómo andás?» y las preceptivas preguntas por la familia, el histórico '5' lanzó una petición: «Eh, 'cuidáme' a Pellegrini. Es un grandísimo entrenador. Y además al lado va 'el Flaco' Cousillas, que fue compañero mío...» Ambos supieron del mensaje días después. Desgraciadamente Viberti sólo pudo vivir a medias el inolvidable paso por la Champions. Disfrutó como un niño pequeño de los primeros cuatro encuentros, pero sufrió a mediados de noviembre de 2014 un infarto fulminante que acabó con su vida el día 24. Días antes de su muerte el Málaga certificó matemáticamente su condición de campeón de grupo en San Petersburgo y horas después del óbito el equipo firmó una actuación antológica ante el Valencia, con goleada por 4-0. Igual que para Pellegrini, para Viberti también fue inolvidable que el Málaga pusiera su nombre a una glorieta, la que se encuentra a las espaldas de La Rosaleda. Aquel fue uno de los momentos más importantes de su vida. Aquella premonitoria petición de Viberti para 'cuidar' a Pellegrini adquiere ahora una enorme relevancia. Desde ayer el aficionado malaguista se topa en su camino seguidamente con las glorietas dedicadas a Pellegrini y Viberti (si uno transita en dirección a Ciudad Jardín) o a las de Viberti y Pellegrini (en sentido contrario). En apenas unos metros, el reconocimiento de la ciudad al mejor entrenador y al mejor jugador de la historia del Málaga.

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