¿Se plantea Muñiz cambios para mañana?

Imagen del entrenamiento del Málaga de ayer, con Seleznov en el centro. /Salvador Salas
Imagen del entrenamiento del Málaga de ayer, con Seleznov en el centro. / Salvador Salas

Además de la llegada de Seleznov, las dudas del técnico del Málaga siguen estando en los extremos, mientras que el central Luis Hernández trabaja ya con normalidad

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El fiasco ante el Reus podría tener consecuencias para algunos jugadores cara al equipo titular de mañana en Zaragoza. Aunque Juan Ramón Muñiz no dispone de muchas alternativas en ciertas líneas, mantiene algunas dudas cara el once inicial de mañana. El técnico deberá buscar una reacción del equipo tras la derrota de la semana anterior ante un rival que está inmerso en una crisis profunda, por lo que tendrá que buscar soluciones a los problemas en ataque y defensa que observara contra el cuadro catalán. Sin buscar una 'revolución', algo casi imposible por la disponibilidad de futbolistas en la plantilla y por la forma de actuar del entrenador, es previsible que el preparador asturiano sorprenda con alguna novedad.

Es poco probable, aunque tampoco se puede descartar, que Seleznov esté disponible. Cuenta con el 'transfer' y Muñiz puede contar con él, aunque sea para la convocatoria. Pero, atendiendo a su larga inactividad y el escaso contacto todavía con la plantilla, lo lógico sería que no estuviera ni siquiera en la lista de convocados, salvo que el técnico quiera que se desplace para que se vaya integrando progresivamente en el grupo y en la dinámica de funcionamiento.

Sí parece que Muñiz tiene dudas sobre quién ocupará los extremos. Ante el Reus jugaron de entrada Juanpi y Pacheco, pero ambos fueron sustituidos al descanso (jugaron el canterano Hugo y Renato). De ahí que, ante la ausencia de Ontiveros (ayer trabajó en el gimnasio), es una incógnita quiénes serán los elegidos para estas dos plazas. El análisis del rival y la propuesta que se plantea el técnico marcarán el nombre de los ocupantes de las bandas en ataque.

Y se mantiene, asimismo, la duda sobre cuándo estará ya en la convocatoria y en el once el central Luis Hernández, el defensa más destacado de la temporada, hasta que cayó lesionado. Ya trabaja con normalidad y Muñiz puede tirar de él en cualquier momento. El técnico tuvo que utilizar a Lombán y luego a Diego González como centrales por la derecha. Ahora se espera el regreso del madrileño con la mente puesta en elevar el nivel de esta línea.

Además de las dudas de Muñiz, tampoco se puede descartar alguna sorpresa o, incluso, algún retoque en el sistema de juego para afrontar el choque de mañana en La Romareda, a partir de las 18.00 horas.

Fernández: «El Málaga es el equipo más poderoso económicamente»

P. L. ALONSO

El entrenador del Zaragoza, Víctor Fernández, habló ayer en su rueda de prensa sobre su rival, el Málaga, al que catalogó como «un equipo de Primera con muchas alternativa a la hora de plantear un partido». «Es el club más potente de la categoría económicamente, con un gran poderío físico, también dominan la estrategia y tienen buenos golpeadores y cabeceadores», añadió el maño, que lleva dos partidos en su tercera etapa en el equipo, con pleno de puntos, y que no se podrá sentar en el banquillo al cumplir su segundo y último partido de sanción.

Fernández admitió que le sorprendió la derrota del Málaga ante el Reus. «Pasó lo que pasó, pero que nadie espere ese Málaga, sino ese equipo que estaba jugándose el liderato de la categoría, que cuenta en su plantilla con jugadores que la temporada pasada militaban en Primera», mantuvo. Por este motivo, subrayó que su equipo debe tener «un buen volumen en su juego». «Tenemos que seguir con la misma prudencia y humildad que en los últimos dos partidos, ya que, de no hacerlo cometeríamos un grave error. Para tener una buena trayectoria en la competición, primero tenemos que hacernos fuertes en casa y después intentar arañar puntos fuera y de esta manera tendremos más opciones de salir de las delicadas posiciones en las que estamos», añadió.

Por otro lado, pidió que La Romareda vuelva a ser «un campo intimidatorio y en el que los rivales siempre han encontrado muchas dificultades» y agradeció el apoyo de los más de 20.000 aficionados que llenan las gradas para animar. «No les podemos pedir nada, sólo les podemos dar las gracias porque nos acompañen siempre», dijo.