«No podemos cambiar la forma de jugar»

Luis Hernández, a la derecha, junto a otros compañeros de la zaga, ayer. /Germán Pozo
Luis Hernández, a la derecha, junto a otros compañeros de la zaga, ayer. / Germán Pozo

Luis Hernández asume el tremendo borrón de Granada, pero reclama paciencia en torno al equipo

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Después de dos triunfos en once jornadas (o uno en las últimas siete) y, más aún, tras la enorme decepción del sábado en Granada (1-0) no resulta fácil dar la cara, pero ayer le tocó hacer ejercicio de autocrítica a Luis Hernández. No fue casual la comparecencia del madrileño, uno de los jugadores más expertos y con más personalidad del vestuario, aunque en Los Cármenes estuvo muy lejos de su mejor versión, con el incidente recordado de aquella cesión hacia atrás de Cifu que no atendió –creyendo que el balón no estaba en juego– mientras se ataba los cordones.

«Fue un palo duro para el grupo y el equipo. El más duro que hemos recibido hasta ahora», admitió el exjugador del Sporting de Gijón y del Leicester City que, sin embargo, reclamó paciencia en torno al equipo y a sus opciones de ascenso:«Esto está por decidir. Quedan nueve jornadas. El equipo se está reponiendo y vamos a afrontar la cita del sábado con la máxima ilusión. Obviamente estamos más lejos (de la segunda plaza clasificatoria y, por ende, del ascenso directo) que la semana pasada». «Sabíamos que era un partido clave. Había que sumar de tres en tres y era un rival directo, pero no se dio como queríamos. En dos detalles se nos fue», añadió en relación al gol tempranero encajado, en el minuto 5, y a la expulsión de N'Diaye nada más comenzar el segundo tiempo del partido.

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Sin embargo, Luis Hernández volvió a tirar de un lenguaje optimista, porque con el equipo cuarto, pese a la racha reciente de resultados, no se puede dar nada por perdido. «Cuando las dinámicas son distintas, afecta, pero yo al equipo le veo igual de regular que siempre en su juego. Se nos están escapando puntos más por deméritos nuestros que por méritos del rival. En una competición tan igualada quizás estos detalles antes los controlábamos más, pero en Granada en la segunda parte, jugando con uno menos, nunca le perdimos la cara al partido», sostuvo.

«Esto está por decidir; la clasificación de hoy no es como va a terminar», argumenta el zaguero, que ejerce la portavacía del grupo en pleno bache

«Necesitamos una reacción nuestra desde ya y esa va a comenzar el sábado», apostilló. «Nos quedan cinco partidos en casa, y hay que hacer de La Rosaleda de nuevo un fortín», comentó también, y relativizó el hecho de que el empate del Cádiz la noche del lunes deje con menos margen de ventaja al Málaga respecto al séptimo clasificado (dos puntos), lo que determina el colchón disponible para asegurarse el 'play-off' como mal menor: «Tener a los rivales cerca a nadie le gusta. Sabíamos que esto no era una carrera de dos o cuatro equipos, sino de ocho o diez. La clasificación de hoy no es como va a terminar». Dicho esto y sin citar expresamente la palabra 'ascenso', no ocultó que «está claro cuál es el objetivo, pero no debemos ponernos metas».

Fe en Muñiz

A Luis Hernández le plantearon si el vestuario sigue creyendo en la fórmula de juego que propone Muñiz, y fue taxativo en su respuesta: «Sin duda». «Si algo tenemos bueno es que todas las semanas se trabaja desde la misma manera. El míster ya comentó que todo se va a decidir en los diez últimos partidos, y no se ha equivocado. El equipo está posicionado, pero ahora no podemos cambiar la forma de jugar. Y de aquí al final de la temporada la clasificación va a dar muchas vueltas», añadió.

Finalmente, recordó la necesidad con la que llegará el Extremadura a La Rosaleda el sábado. «Se está jugando la permanencia. Cuesta mucho sacar los puntos por delante, pero no nos coge por sorpresa», afirmó, y quitó hierro a la racha de lesiones en el vestuario, la última conocida la de Brezancic. Para el zaguero la cifra de bajas no es elevada: «No lo veo así. Todos los equipos tienen problemas. Se vive al límite cada día. Nosotros estamos encantados con los servicios médicos que tenemos».