La portería a cero sostiene al Málaga

Cifu se lleva el balón/LOF
Cifu se lleva el balón / LOF

La solidez defensiva, con 15 de los 31 partidos sin recibir goles, clave para seguir optando al ascenso

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Cada vez que el Málaga deja su puerta a cero se justifica la idea de juego que promueve su técnico, Juan Ramón López Muñiz. Son ya quince encuentros de treinta y uno en los que el cuadro de La Rosaleda acaba imbatido, prácticamente la mitad, lo que no es poco a estas alturas del torneo, ya en el último cuarto de la competición. Parece claro que es la solidez defensiva lo que sostiene al equipo en la lucha por el ascenso, ya que su déficit realizador (32 dianas en 31 encuentos, un promedio casi exacto de una por choque) es palmario.

Es, sobre todo, en choques saldados con victoria y con la puerta a cero, como sucedió el domingo en Tarragona, cuando más se refuerza la filosofía malaguista. Lo expresó con claridad Muñiz el viernes: «El riesgo hay que asumirlo en determinados momentos. Es mi forma de verlo. No puedes salir a que haya un 8-7, o un 7-8 en el marcador. Los equipos que están arriba tienen un equilibrio entre goles a favor y en contra, llevan los partidos adonde quieren llevarlos. Los que los llevan al control están arriba. Para jugármela todo de una vez me voy al casino y es rojo o negro, así de fácil», sostuvo.

Sea con un 4-1-4-1 o un 4-4-2 como el del domingo, la propuesta de juego del equipo, el plan de partida, no cambió en exceso:reducir a la mínima expresión las ocasiones del rival y tratar de aprovechar las pocas que se planteen a favor, aunque sea con una cuota de posesión inferior al rival. Y ello a pesar de que, en concreto, la formación inicial en Tarragona pudo ser la más ofensiva sobre el papel en lo que va de temporada. Fue la primera en la que aparecían de salida los dos extremos más atrevidos, con un perfil más claro de desequilibrio, Ontiveros e Iván Alejo, y también la primera con la pareja de medios centro Erik Morán-Adrián, quizás la de mejor manejo de balón, pero probablemente la menos poderosa desde el punto de vista físico cara a la presión.

Nueve en casa y seis fuera

Entre los quince encuentros en que el Málaga ha estado imbatido esta campaña, nueve se produjeron en casa y seis fuera. Como curiosidad, hay tres rivales que no han sido capaces de batir al cuadro de La Rosaleda en 180 minutos de juego: el Tenerife (1-0 en Martiricos y 0-0 en tierras canarias), el Rayo Majadahonda (sendos 1-0) y el Gimnàstic (2-0 en La Rosaleda y 0-1 en Tarragona).

Además, el Málaga iguala al Granada en el número de partidos con su portería a cero, quince. El cuadro nazarí es precisamente el mejor a nivel defensivo, con sólo 19 goles en contra. En el segundo lugar aparecen igualados el Málaga y el Deportivo, con 22. El conjunto de Martiricos los rentabiliza con sus 32 tantos a favor, pero no lo suficiente, pues de lo contrario podría ser un aspirante más firme al ascenso directo. De hecho, a día de hoy sólo hay media docena de equipos (Alcorcón, Tenerife, Majadahonda, Zaragoza, Lugo y 'Nàstic') con menos gol.

Kieszek eleva sus méritos para ser titular en la portería

Cuatro partidos (360 minutos) y un solo gol en contra. Kieszek ejerce en el campo, con hechos, una presión cada vez más alta para disputarle el puesto de titular a Munir en la portería. El polaco, jugador clave en la permanencia del Córdoba la pasada campaña, está mostrando un alto nivel de seguridad en sus actuaciones, a pesar de ser muy espaciadas, sin poder beneficiarse de un ritmo alguno de competición. El problema para Kieszek es que Munir está siendo también uno de los mejores del equipo esta temporada, determinante en varios encuentros, con paradas felinas, para salvar varios puntos. Muñiz parece tener claro que Munir es el titular, aunque no se sabe bien si las actuaciones del polaco le han generado ya alguna duda. En todo caso, si el Málaga jugase la fase de ascenso, Kieszek sería el elegido al ausentarse el marroquí, que tendrá que acudir a la Copa África.