Diego González: «Desde el principio me sentí importante en el Málaga»

Diego González, ayer en una zona de grada tras un fondo del Ciudad de Málaga. /GERMÁN POZO
Diego González, ayer en una zona de grada tras un fondo del Ciudad de Málaga. / GERMÁN POZO

El defensa gaditano ha encadenado seis partidos como titular a raíz de la lesión de Luis Hernández y con un rendimiento claramente al alza

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Diego González (Chiclana, 1995) ha encadenado media docena de partidos en el once titular del Málaga y se ha ido afianzando, aunque es consciente de que el regreso inminente de Luis Hernández (puede que ante el Reus) podría devolverle a la suplencia. El gaditano analiza la reacción del equipo y las extrañas sensaciones vividas el viernes ante el equipo de su tierra y un delantero, Manu Vallejo, al que conoce desde el colegio.

-¿Cree que cabe hablar de bache del que se ha salido o no cree que el Málaga estuviera en uno antes de ganar los dos últimos partidos?

-No, lo único de que cabe hablar es de que una temporada es muy larga y puedes tener momentos mejores, peores... Es lógico y normal dentro de la competición. Hemos demostrado que nos sabemos sobreponer bien, estando todo el equipo junto.

-¿Pero entonces tienen la sensación de que el Málaga de estas dos últimas jornadas se parece al que ganó los cinco primeros partidos y es mejor que el de las citas posteriores?

-Creo que todo lo que sea ganar te refuerza en el trabajo que estás haciendo, pero eso no significa que cuando perdemos nos venimos abajo. Seguimos trabajando para mantener el nivel o mejorarlo. Este es el camino a seguir, sin duda.

-Es decir, que más que bache cabe hablar de pequeños detalles que a veces favorecen y otras no...

-Sí, en Segunda ya sabemos que es una competición muy apretada, en la que cualquier equipo te exige lo máximo. Obviamente, los partidos se decantan por detalles. Tenemos que hacer lo posible en cada encuentro por que esos detalles estén a nuestro favor.

-Hablando de pequeños detalles, los dos errores arbitrales que han podido beneficiar a su equipo en las dos últimas jornadas. Aquel gol anulado por fuera de juego en Mallorca y el penalti no señalado a Pau Torres ante el Cádiz (pudo ser segunda amarilla), ambas acciones con 0-0 y en el primer tiempo...

-Eso también forma parte. En los pequeños detalles a veces puedes intervenir y otras no. Hay un árbitro que participa en el juego y a veces acierta y otras no. Es una persona y tiene derecho a equivocarse. Nosotros tenemos que aceptar lo que pite y ayudar en lo que da vamos.

-¿Es usted partidario del VAR?

-Sinceramente, me meto lo mínimo posible en este tipo de temas. Es cierto que incluso con el VAR existe la polémica de si fue o no fue. Eso va a estar siempre ahí. Lo que decidan los árbitros se aceptará e intentaremos jugar sin que nos afecte nada de eso.

-El viernes vimos dos partidos muy diferentes en uno: una primera parte muy táctica y casi sin ocasiones, y un cambio tras el descanso, ¿cómo lo explica?

-Coincido en el análisis. Quizás en el primer tiempo tuvimos una primera toma de contacto en la que los dos equipos estábamos muy bien colocados. Luego, en la segunda parte tuvimos más claridad en nuestro juego, atacamos más y le pudimos meter mano al Cádiz, que fue un equipo muy difícil, como pudo ver todo el mundo, y que nos puso las cosas muy complicadas.

-¿Ha visto algún rival que le haya parecido superior al Málaga hasta ahora, cuando ya se han enfrentado a todos los equipos menos a tres (Oviedo, Reus y Zaragoza)?

-Creo que tenemos un muy buen equipo y una excelente plantilla. Además, estamos todos juntos, que es algo que hace que se multiplique el valor del equipo. Porque, ¿de qué vale tener a muchos jugadores de muy buen nivel si luego al final no estamos juntos, no somos una piña? Viendo a los demás equipos, el Málaga está capacitado para hacerle frente a cualquiera. Está claro.

-¿Qué rival cree que les ha puesto las cosas más difíciles?

-Las Palmas. Me pareció un muy buen equipo.

-A pesar de que no le vaya tan bien...

-Sí, pero para mí hicieron contra nosotros un muy buen partido allí y fueron muy sólidos y compactos. El Deportivo me pareció también un muy buen equipo, y el Granada también está muy fuerte.

-¿Cómo se está viendo en lo personal?

-Desde el principio, en pretemporada, me he sentido importante en el equipo. No por el hecho de no jugar me he venido abajo. Trato de entrenarme y de hacerlo bien, pero es verdad que jugar te refuerza la confianza. De todas formas, en el equipo somos veinticinco, más alguno del filial, y todos debemos estar con ganas y energías.

-¿Entendería que tuviera que dejar de jugar de nuevo cuando esté disponible Luis Hernández?

-Eso lo sabemos los once que juegan cada fin de semana. Hay una gran competencia y nadie es fijo en la alineación.

-Unos meses después, ¿tiene alguna explicación para lo que sucedió la pasada campaña a nivel deportivo, con el descenso?

-Sinceramente, no sabría decirle bien. El fútbol responde a veces a dinámicas y no supimos salir de ella. Trabajábamos bien cada día, veníamos a entrenarnos con buena mentalidad, con actitud, a pesar de estar ahí abajo en la tabla, pero por una cosa o por otra los resultados no salían y parecía difícil salir de la situación, aunque estuviésemos cada día hincando los codos con los compañeros.

-¿Qué sintió teniendo que defender el otro día a Manu Vallejo, con el que coincidió en el colegio y en el fútbol base, y que es también chiclanero?

-La verdad es que fue bonito. Me lo han preguntado ya muchos amigos el qué sentí. Es una sensación de competencia máxima dentro del campo, pero una vez que terminó nos dimos un abrazo y nos pusimos contentos, él un poco menos que yo (por la derrota). Estar donde estamos es importante para las dos.

-¿Tenía más ventaja él por conocerle a usted, o viceversa?

-(Risas) Estábamos en igualdad de condiciones. Cada uno tenía que demostrar su juego en su posición e intentar hacerlo lo mejor posible.

-¿Por qué ha tardado tanto en llegar a la élite'?

-Siempre ha demostrado muy buen nivel, pero hay que pensar que sigue siendo un chaval muy joven, con 20 o 21 años. Es una edad idónea para estar en un equipo profesional, no es tarde.

-¿Cuándo cree que se va a poder hablar de la meta real del equipo?

-Con el paso de las jornadas. Es una buena mentalidad centrarnos sólo en el objetivo de la jornada siguiente. Ponernos una meta en tres meses adelante no nos sirve de nada, porque no sabemos. Sí podemos dar lo máximo en el trabajo y recoger los frutos cada fin de semana.

-¿Se considera totalmente ambidextro?

-Me es casi indiferente usar una pierna u otra. De pequeño si me entrenaba a las cuatro de la tarde con mi equipo, iba antes o me quedaba después con mi padre, y me decía que le diera con mi pierna menos hábil entonces, que era la derecha. Desde chico es más fácil aprender los hábitos. Era zurdo, pero de manos soy diestro. Con el paso del tiempo, practicando en el césped de mi chalé, fui cogiendo habilidad.

-Así que es de familia de futbolistas...

-Bueno, pero no de alto nivel. Mi padre tuvo que decantarse por su trabajo, pero me han hablado bien de su nivel futbolístico. Estuvo muy joven en el equipo de mi pueblo (Chiclana), pero al final tuvo que elegir su trabajo, el camino más seguro y más fácil, y no le ha ido mal.

-Se debe de sentir orgulloso de que su hijo llegara a Primera...

-Sí, le gusta mucho el fútbol y está contento de que lo siga practicando.