Muy protestado

MARTÍN NAVARRETE

Muchos nervios en la grada posibilitaron las protestas continuadas al colegiado gallego Pérez Pallás. La tensión y las expectativas creadas tras el resultado en Alcorcón aumentaron el volumen sobre cualquier incidencia. La primera caída ante el lateral Fran Gámez de Ontiveros en los primeros minutos, la más ruidosa, fue penalti, ya que el defensa saca la pierna sin posibilidad de disputar el balón y lo derriba. Esta jugada pudo determinar un antes y un después. Sin embargo, la que se reclama más tarde no una acción punible del defensa.

Pese a las ruidosas protestas no desarrolló un mal trabajo Pérez Pallás. Estuvo cerca de las acciones de disputa de balón, de ahí que pudiese determinar con acierto la intención de las mismas. Anduvo también en buen tono con el control disciplinario, siempre con cautela y haciendo uso de las advertencias, lo que le evitó usar alguna más. Sólo amonestó a jugadores visitantes: a Salva Sevilla, por un derribo sobre Ontiveros; a Salva Ruiz, por un agarrón a Renato; a Budimir, en una entrada a Keidi, y a Lago Junior, tras una acción ante Cifu.

La acción más negativa fue el penalti no señalado por lo que pudo representar en el devenir del partido y también la permisividad que mantuvo en el control de las pérdidas de tiempo. Aquí deberá mostrar mejora si quiere avanzar y llegar a lo que todos los colegiados aspiran, que es estar en la máxima categoría. Permitió toda clase de estrategias del equipo mallorquín para retrasar el juego demorando la ejecución de las faltas, saques de puerta y saques de banda, fundamentalmente en los últimos quince minutos del encuentro, cuando llegó el gol.