¿Puede aspirar el Málaga todavía al ascenso directo?

El equipo de Muñiz se complica su clasificación entre los dos primeros tras sus últimos resultados y se coloca ya en la quinta plaza de la tabla en Segunda

Álvaro Reina y Juan Ramón Muñiz, en un entrenamiento del Málaga./Salvador Salas
Álvaro Reina y Juan Ramón Muñiz, en un entrenamiento del Málaga. / Salvador Salas
ANTONIO GÓNGORA y SERGIO CORTÉS

SÍ. Está a tiempo de reaccionar y de jugársela en Los Cármenes, por Antonio Góngora

La caída del Málaga está siendo tan intensa que ofrece muchas dudas sobre su capacidad para cambiar el rumbo de una forma rápida, pero no se puede descartar. De hecho, el equipo blanquiazul no está tan lejos como puede parecer de la segunda posición, que ofrece una plaza directa en Primera. De ahí que ahora toca reaccionar de una forma urgente. Para empezar, con un triunfo en el campo del modesto Gimnástic el domingo (el cuadro granadino recibe a Las Palmas), algo que no será fácil, pero tampoco es un imposible. Igual que deshacerse en La Rosaleda del Sporting, que será el siguiente rival (el conjunto de la ciudad de la Alhambra jugará en Soria). Esas dos victorias serían casi obligadas para afrontar, cuando falten diez jornadas, el partido crucial de Los Cármenes. Ahí volverá a poner en juego el equipo de Muñiz gran parte de sus opciones para ascender de una forma directa.

Es verdad que para llegar a ese objetivo tienen que cambiar las sensaciones y la imagen que ofrece el equipo, pero está al alcance de los blanquiazules, porque la reacción es una obligación tras la racha tan irregular y negativa que está acumulando. Muñiz deberá aportar alguna novedad en el juego y en el once, ofreciendo la responsabilidad a quienes están o llegaron para ello, levantando el pie del acelerador si es necesario. El equipo, sin duda, tiene que cambiar para reaccionar, pero dispone de una plantilla amplia y reúne las condiciones para ello. En el primer envite, el domingo, no estarán los internacionales, pero otras veces tampoco fue esto un 'handicap' decisivo cara al resultado.

Quedando treinta y seis puntos en juego hasta el final, la ventaja de seis del Granada, teniendo que jugar en su campo, no se presenta como un problema imposible de solventar. Todo ello, claro, con permiso de los otros dos equipos que están entre el Málaga y el cuadro granadino, el Deportivo y el Albacete. Es evidente que, después de perder fuelle, será más complicado reactivarse y encontrar otra vez el camino del ascenso directo, pero las posibilidades están ahí, relativamente al alcance del conjunto blanquiazul. Sólo hace falta un 'reseteo' general y urgente, porque el Gimnástic, el Sporting y hasta el Granada no parecen rivales superiores al equipo de Muñiz. El ascenso directo puede estar ahí, pero hay que buscarlo.

NO. El equipo no tiene margen de error y sigue sin tener gol, por Sergio Cortés

Sinceramente, por mucho que Muñiz y los jugadores insistan, no creo que haya muchos aficionados que piensen ya en el ascenso directo. Es obvio que quedan muchos puntos por delante y que todos tenemos que arrimar el hombro (por supuesto que aquí también lo haremos), pero a día de hoy la ilusión nada tiene que ver con la realidad. Para empezar, porque el margen de error no es que sea mínimo, es que ya ni existe. El Málaga es, como la temporada pasada, un equipo con una alarmante falta de gol en sus futbolistas de ataque. Y con muy poca pegada es casi imposible conseguir objetivos de cierta enjundia. Que les pregunten al Madrid o al Atlético.

Paradójicamente, las opciones de mantenerse en la lucha por el ascenso directo pasan por que exista igualdad hasta el final por los cuatro puestos de 'play-off'. Es decir, mientras el Oviedo, el Mallorca, el Cádiz o el Almería estén ahí en la pelea no se puede dar nada por hecho. Bueno, si acaso que Osasuna no estará entre los dos primeros sólo si falla. A estas alturas únicamente me aferro a la plaza del Granada...

Que el Málaga haya empatado en seis de los ocho últimos partidos es el reflejo de que le falta sólo subir un peldaño. Yese es para mí el gol. Más que el planteamiento o el estilo, que no ha variado toda la temporada (no creo que pasar del 4-4-2 al 4-1-4-1 haya supuesto generar menos ocasiones), creo que el déficit del equipo es evidente: tiene muy poco gol. Y no me refiero exclusivamente a los delanteros –a la interminable sequía de Blanco, a la nula aportación de Seleznov y a las enormes limitaciones que de momento se aprecian en Harper–, sino también a los futbolistas de segunda línea. Exceptuando a Adrián, ahí están las cifras goleadoras de Renato, Ontiveros, Dani Pacheco y compañía (aunque me conformaría con que al menos dieran 'asistencias'). Incluso, a balón parado sólo suma Ricca.

Y mi pesimismo respecto al ascenso directo no está sólo en los números, en la necesidad de sumar no menos de 25 puntos en 12 partidos, sino en las sensaciones. Muchísimo tienen que mejorar los laterales en los centros, los interiores en la definición cuando lleguen por sorpresa, los extremos en las 'asistencias' e incluso en más eficacia cara al gol, y los delanteros en ofrecer más pegada. El Málaga no tiene jugadores desequilibrantes y lo está pagando.