El Ramadán se instala en La Rosaleda

Lacen, Hicham y Boulahroud, en un rondo. /Salvador Salas
Lacen, Hicham y Boulahroud, en un rondo. / Salvador Salas

Siete jugadores del Málaga cumplen con los preceptos del mes sagrado musulmán desde el domingo

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSO Málaga

Nunca el Ramadán afectó tanto a la primera plantilla malaguista. Los preceptos del mes sagrado musulmán, que comenzó el domingo, son cumplidos actualmente por siete futbolistas en el grupo de trabajo de Víctor Sánchez del Amo, aunque uno de ellos, el turco Cenk, no está inscrito y no cuenta para la competición (de hecho, no está inscrito). La nómina la completan Munir (melillense de ascendencia marroquí, selección con la que compite), los marroquíes Boulahroud e Hicham (este, con ficha del filial, pero asiduo en el equipo, sobre todo las últimas semanas), el francoargelino Lacen, el francosenegalés N'Diaye y el marfileño Koné. Se podría hablar incluso de un octavo, el central de Marruecos Abqar, del Atlético Malagueño, que entró más en los planes del equipo al inicio del curso, y que muy esporádicamente se ha sumado a algún entrenamiento después. De esta forma, nunca el Ramadán tuvo tanta repercusión en el trabajo de la plantilla.

Los afectados, Munir, Cenk, N'Diaye, Lacen, Boulahroud, Hicham y Koné, cambian sus hábitos horarios de comida y sueño, salvo en los días de partido  

A ello se le podría añadir la presencia de un presidente y propietario, Abdullah Al-Thani, también musulmán, como sus hijos (Hamyan, Rakan, Nasser y Nayef), que tienen costumbre de viajar a Catar cada vez que comienza el mes sagrado de su religión. De hecho en esta ocasión han sido malas fechas para su hija Hamyan, la CEO de la Academia, la responsable del proyecto de la sección femenina, que no pudo estar presente el domingo en el partido decisivo de la temporada, en el que se consumó el descenso a Segunda. Asimismo, el consejero Abdallah ben Barek también tiene costumbre de practicar el Ramadán, aunque por su edad y por prescripción médica no seguirá a rajatabla algunos de sus preceptos.

¿En qué afectará el Ramadán a los malaguistas? Supondrá un cambio importante de sus hábitos de sueño y alimentación. Básicamente, aunque no sea del todo exacto, es como si convirtieran la mañana en la tarde, esta en la noche, y la madrugada en la mañana. Así, los futbolistas seguirán entrenándose con normalidad, pero cuando termine el trabajo del día (matutino) llegarán a sus domicilios y dormirán, y será en torno a las 20.00 o 21.00 horas cuando coman, tras lo que tratarán de conciliar algo el sueño, pero a las cinco o seis de la madrugada se levantarán para un desayuno importante antes de acudir al entrenamiento. Este nuevo régimen suele afectar más en los primeros días, en los que cuesta más aclimatar al organismo a esos horarios.

Opción de recuperar

Los malaguistas cumplirán con el Ramadán todos los días excepto los de partido. Esta circunstancia, por tanto, ya se dio el lunes, en un choque en Cádiz en el que, curiosamente, acabaron en el campo cuatro de los jugadores musulmanes: Munir, N'Diaye, Boulahroud e Hicham. Los pocos días que se han perdido sin cumplir se pueden recuperar más tarde, en meses posteriores (normalmente coincidiendo con las vacaciones).

Aproximadamente a más de 1.600 millones de musulmanes en el mundo (en España unos 1,9 millones) les afecta el Ramadán, que siempre coincide con el noveno mes del calendario lunar (diferente al calendario occidental). Suele comenzar cada año unos once días antes que el anterior y dura unos 29 o 30 días. En este caso empezó el domingo y una de los principales cambios de hábito de quienes lo cumplen es que sólo pueden comer cuando no ha salido el sol. El Ramadán coincide con la fecha en la que el profeta Mahoma recibió la primera revelación del Corán, el libro sagrado de los musulmanes que, entre otras muchas cosas. Durante este periodo los musulmanes deben cumplir con el ayuno o 'sawn', uno de los cinco pilares del islam, considerado como un método de autopurificación por el que aprenden a conocerse.