Los 'refuerzos' invernales del Málaga no suman

Iván Alejo fue el lunes uno de los descartados en Cádiz. /ÑITO SALAS
Iván Alejo fue el lunes uno de los descartados en Cádiz. / ÑITO SALAS

En el Carranza, por primera vez, ninguno de los cinco incorporados estuvo convocado

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El Málaga ha vuelto a tropezar en la misma piedra. Si la pasada temporada la mayoría de las incorporaciones invernales fueron un fiasco, en la actual los 'refuerzos' no suman. De hecho, el lunes, en el duelo crucial en el Ramón de Carranza, por primera vez los cinco futbolistas reclutados en enero no figuraron en la convocatoria.

Es obligado reseñar que desde que se cerró el mercado de pases el 31 de enero se intuía que uno de los incorporados iba a tener contadas opciones de figurar entre los dieciocho elegidos cada fin de semana, el guardameta Werner. De salida se antojaba que iba a desempeñar el papel de tercer portero, dadas la indiscutible titularidad de Munir y la solvencia mostrada por su recambio (Kieszek) cada vez que tuvo que sustituir al internacional marroquí. A la postre, el cancerbero llegado del Huesca (y perteneciente al Atlético de Madrid) sólo se vistió en Tarragona y beneficiado por un compromiso internacional del melillense.

Las molestias de Brezancic

Incluso, si apuran, el caso del otro jugador incorporado del Huesca dentro de la 'operación Juanpi', el lateral izquierdo Brezancic, también iba a encontrar dificultades para hacerse con un puesto debido a la plena confianza tanto de Juan Ramón Muñiz como de su sustituto, Víctor Sánchez del Amo, en Ricca. Pero el veterano zaguero serbio tuvo problemas físicos nada más llegar y después, cuando más se requería su presencia por la sanción del uruguayo (ante el Extremadura), también estaba lesionado. Para el derbi en el Carranza ya estaba disponible, pero Víctor ni siquiera contó con él ante la ausencia obligada del primer capitán de la plantilla y prefirió citar a Diego González (el elegido para el once) y Torres.

Más sangrantes son los casos de Erik Morán, Iván Alejo y Seleznov porque todos ellos llegaban para ser importantes en la segunda vuelta. Del primero se esperaba aportación en el juego en el centro del campo; del segundo, velocidad y desequilibrio por la banda, y del tercero, una notoria mejoría del equipo en la faceta goleadora. Pero todos ellos no han respondido ni de lejos a las expectativas. Es más, a estas alturas ya nadie cuestiona que hayan sido apartados paulatinamente de los planes del entrenador de turno.

De los tres futbolistas para elevar el nivel organizativo y el creativo sí apuntaban alto dos de ellos. No fue el caso de Seleznov, al que desde el principio se le vio en un estado físico preocupante (con excesivo sobrepeso) y, sobre todo, con una falta de ritmo que permitía aventurar un proceso de dos o tres meses de 'pretemporada'. En el cuerpo técnico incluso tuvieron que frenarlo cuando supieron que por las tardes también se ejercitaba por su cuenta. Con Muñiz sólo fue titular en Majadahonda (por la baja de Blanco) y en Soria (para darle minutos y no cargar más físicamente al argentino), y no fue convocado en el último partido del asturiano. Por su parte, Víctor no ha contado con él en los dos partidos a domicilio mientras que en casa contra el Mallorca recurrió a él de forma casi testimonial, en el minuto 89, cuando el equipo ya estaba hundido anímicamente tras el gol del rival.

Lentitud en el juego

Erik Morán tuvo un notable debut ante el Almería, pero también sus contadas apariciones en su anterior etapa (en el AEK Atenas) le pasaron factura. En los tres primeros partidos tuvo que ser sustituido con síntomas de agotamiento. Pero poco a poco la lentitud en su juego comenzó a ser demasiado evidente y, como principal consecuencia, falta de control del partido y demasiados errores en la entrega. En cuatro de los cinco últimos partidos no ha estado disponible por lesión. En la única excepción, ante el Extremadura en lo que supuso la despedida de Muñiz, fue sustituido al descanso. Además, a Víctor le gusta el tono de Boulahroud y se intuye que el joven marroquí tendrá más minutos con el madrileño.

Eso sí, la decepción más sonada está protagonizada por Iván Alejo. No es que haya brillado en exceso en su trayectoria profesional, pero en su puesta de largo, ante Las Palmas, deslumbró a los aficionados. Aquello no pasó de ser un mero espejismo, porque poco a poco fue a menos hasta entrar en un tono gris. Su capacidad de desborde está en entredicho, porque se limita continuamente a centrar desde la banda. Y a veces, sin exponer lo más mínimo, desde lejos e incluso sin mirar. Su descarte de la preconvocatoria para Cádiz refleja que hoy por hoy su aportación es mínima, pero resulta muy llamativo que ha sido superado por Hicham. Ahora, más que nunca, toca sumar y los 'refuerzos' invernales no lo han hecho.