El árbitro

Regular labor

MARTÍN NAVARRETE

No redondeó una buena labor el balear Varón Aceitón, y no lo hizo porque debe mejorar bastante más en el control disciplinario. Se excedió mostrando amonestaciones cuando el partido, por su desarrollo, no lo requería, y es que estuvo poco afortunado en la interpretación de las acciones que justificaron las tarjetas, dejando otras claras y meridianas que sí las debía mostrar. Muy deficiente. Sin embargo, muestra condiciones de serenidad en el control de juego. Se esforzó, y lo logró, para no perderle nunca la cara al juego.

Lo positivo

Su serenidad y buena situación en el seguimiento del juego fue su mejor virtud. Esta parcela la completó con buena nota, y es que estar siempre de cara a la jugada permite discernir con nivel las acciones que se producen. No se entiende por esto que cometa errores que lo lleven a mostrar tarjetas cuando las jugadas no las merecen. La ventaja, siempre que pudo, la aplicó acertadamente, logrando alguna de buen nivel. Los asistentes fueron una buena ayuda en su labor, sin intervenir en exceso, tan sólo cuando las acciones que les correspondían controlar las requirieron.

Lo negativo

La distribución y el uso de las amonestaciones fue, sin duda, su peor parcela. Se la muestra a Cifu por entrada sobre Alfaro por detrás, que pudo evitar. La ve Touré por levantar el pie en exceso ante Hicham, que es justificable, como la que vio Adrián por disputar el esférico con los pies por delante ante dos contrarios. No amonestó, sin embargo, a Erik por un claro agarrón a D'Diaye, bastante más clara que las anteriores. Al final la enseñó a Ontiveros, que debe mejorar el malaguista en esta parcela, a Quintanilla, por agarrar a Blanco, y a Pau Torres.

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