Los retos imprescindibles de Víctor

Víctor, junto a Caminero, a su llegada ayer a Málaga. /SALVADOR SALAS
Víctor, junto a Caminero, a su llegada ayer a Málaga. / SALVADOR SALAS

El primer objetivo será cambiar el rumbo del Málaga para frenar su caída y actuar como revulsivo

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Víctor Sánchez del Amo afronta una nueva etapa en su trayectoria profesional que quedará marcada exclusivamente por la consecución o no del objetivo del ascenso. Su misión abarcará a numerosas parcelas, pero seguramente será básica la motivacional o psicológica. Deberá cambiar el rumbo y la mentalidad de los futbolistas, que se encuentran inmersos en una dinámica negativa de la que necesitan salir de forma urgente. Para ello, el nuevo entrenador deberá actuar como revulsivo y afrontar con éxito necesidades que ahora tienen el equipo y los futbolistas.

1. Mantenerse, al menos, entre los seis primeros

Tras la derrota con el Extremadura, el Málaga baja hasta la sexta plaza por primera vez esta temporada, por lo que está al límite de abandonar la zona de 'play off'. El equipo blanquiazul, además, es el único que siempre ha estado en este grupo de privilegiados, pero necesita frenar su caída para no abandonarlo. Las amenazas comienzan a ser ya importantes, con tres equipos pugnando por entrar a toda costa (el deportivo, el Sporting y el Oviedo). Seguir, como mínimo, en ese selecto club será el primer reto.

2. Mentalizar al grupo de que aún no hay nada decidido

El Málaga no puede descartar ni siquiera el ascenso directo debido a que habrá suficientes puntos en juego y tendrá enfrentamientos directos en los que puede escalar posiciones. Víctor deberá convencer a los futbolistas de que tendrán que medirse todavía a tres equipos que van por delante ahora (el Mallorca, el Cádiz y el Albacete), lo que, en el caso de obtener buenos resultados, le permitirá cambiar sus miras. Después de estos envites sumará los tres puntos del Reus.

3. Frenar la ansiedad que sufre el equipo ante su público

La Rosaleda se convirtió para el Málaga, sobre todo tras sufrir la goleada contra el Reus, en un gran problema. Los jugadores y el equipo brillan cada día menos ante su público. Cambiar esto es el reto más complicado para Víctor, que deberá actuar como psicólogo de la plantilla para que recupere la autoestima y vuelva a disponer de la confianza necesaria ante su afición. Tendrá algo más de plazo para salvar este obstáculo, ya que el primer partido de esta nueva etapa será a domicilio.

4. Mejorar la imagen del juego, una prioridad cara al futuro

El centro del campo del Málaga ha ido a peor con el paso de los encuentros, sin generar demasiado juego de ataque. El equipo deberá dar un paso también en su modo de jugar con la búsqueda de algo más de creatividad que le permita mejorar sus sensaciones. Es imprescindible que desaparezcan los periodos en los que el equipo 'desaparece' del campo y queda a merced del rival.

5. La búsqueda de más llegada y acierto sin perder el orden

El equipo de Muñiz está entre los menos goleados, pero si se miran los tantos conseguidos se marcha al final de la tabla. De ahí que encontrar el equilibrio se presenta como una obligación para Víctor, que tendrá la difícil labor de que aparezca el gol para sumar puntos y triunfos, pero sin perder el poderío defensivo. Se puede considerar que este es el gran reto si se analiza el juego malaguista y que será imprescindible para cambiar el rumbo de la recta final del campeonato.

Mejorar el rendimiento de muchos jugadores

Entre los numerosos fichajes realizados por el Málaga y contando también a quienes siguieron de la pasada temporada, muchos de ellos rindieron muy por debajo de lo esperado. Entre la falta de ritmo, los problemas físicos o los descensos de nivel de algunos, el equipo ha perdido uno de sus principales valores. El nuevo entrenador tendrá que intentarlo otra vez con ciertos componentes de la plantilla que están llamados a ser decisivos para conseguir el objetivo del ascenso.

Cambiar las expectativas de los aficionados en casa

Víctor deberá reconciliar al equipo con sus seguidores. El público de La Rosaleda ha salido desencantado en los últimos encuentros, por lo que el mensaje que transmita ahora el técnico puede servir a la gente para reengancharse con la ilusión de volver a convertir el campo de Martiricos en un fortín, algo imprescindible todavía para sumar muchos puntos (quedan cuatro partidos en casa de los siete). Esta necesidad se perfila como clave y permitirá que mejore la afluencia de espectadores.