Séptimos; o sea, fuera

Ya sólo el Cautivo nos podría meter en el ascenso directo, y la verdad es que tiene mucho trabajo como para perder un minuto en una cosa tan nimia como el fútbol

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Los malaguistas miramos con asombro, pena y también con indignación que el equipo de nuestros amores está, a cinco jornadas del final, séptimo en la clasificación de Segunda. Ya sólo el Cautivo nos podría meter en el ascenso directo, y la verdad es que tiene mucho trabajo como para perder un minuto en una cosa tan nimia como el fútbol. El sueño, ahora, es jugar la liguilla de ascenso, algo que ni siquiera los más pesimistas lo dudaban al finalizar la primera vuelta. Pero así estamos ahora, fuera. Empatamos en Cádiz, pero la derrota ante el Mallorca pesa aún. Eso y que el Málaga es un equipo 'facilón', mucho, porque el arbitraje que sufrió anoche no es que fuese malo, no; fue peor, y con un tinte casero insoportable, (pitó 26 faltas al Málaga), y sobre todo en lo que a tarjetas amarillas se refiere, que 'castraron' a hombres vitales en los malagueños como Blanco, Lombán o Keidi...

El partido comenzó muy bien para los de Víctor, porque a los siete minutos N'Diaye ponía el 0-1, alegría que duró muy poco, lo que tardó el colegiado en señalar una falta que no fue y que además de la amarilla para el jugador albanés del Málaga sirvió para que Aketxe demostrara sus cualidades en el golpeo de la pelota. A partir de ahí, el Cádiz se creció bastante, pero no puso en muchos apuros a una zaga malaguista que con Lombán y Cifu ha cogido otro aire, aparte del sistema que emplea el nuevo técnico. El partido entró en una dinámica en la que cualquiera de los dos podía (y de hecho pudo) ganar, y el Málaga no estuvo mal, ni mucho menos, demostrando además una ambición que veníamos reclamando toda la temporada, pero... Puede que sea tarde. La cosa no pinta bien y ya estamos fuera de los 'play-off', y es una pena. Tanta racanería, tanto miedo en los planteamientos, tanto susto como nos metió Muñiz nos pueden dejar un año más en Segunda, porque a lo mejor ni podemos ni entrar en esa 'ruleta rusa'. Y Víctor no hace milagros.

Mejor el Málaga, pero sin resultados. Pésimo arbitraje. Un punto triste. Estamos séptimos, ¡qué pena tanto tiempo perdido!