TEBAS SE CAE CON TODO EL EQUIPO

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Pacurrón, genio y figura en la redacción de SUR, dejó a Fernando González, nuestro llorado Fefe, un curioso legado. Después de tres décadas con la misma respuesta cuando le decían aquello de «Pacurrón, no somos nadie», este se convirtió en el emisor del mensaje. «No somos nadie, Fernandito», espetaba, para escuchar una frase ya tradicional en este casa: «Sí, pero más deben otros... y sin intención de pagar». ¡Cuántas veces vamos a echar de menos aquel soniquete! Durante la triste semana pasada me acordé constantemente de ambos y de esa peculiar reflexión mientras llegaban noticias día tras día de la complicadísima situación del Reus. Las últimas noticias apuntan a la entrada de un inversor para evitar el adiós a la competición y su posterior desaparición. La sucesión de acontecimientos ha sido sonrojante y ha dejado en muy mal lugar a LaLiga y a su presidente, Javier Tebas, tan exigente con el tope salarial (como pueden dar fe en La Rosaleda) y se supone también que en el férreo control económico de los clubes. El ridículo ha sido mayúsculo. Primero, por omisión, porque no me creo que el club catalán haya caído al abismo en tres meses. Y después, por acción, porque es bochornoso dar al mismo tiempo una zanahoria (la propia Liga se ofreció a pagar las nóminas, básicamente para mantener a los 22 equipos en liza y evitar un tremendo daño de imagen al fútbol español) y un palo (anticipar que al final de la temporada habría descenso administrativo del equipo sí o sí). Por ejemplo, la incertidumbre obligó a demorar al máximo el anuncio de los horarios para el fin de semana de Reyes. Cuentan que ha aparecido al rescate el todopoderoso Jorge Mendes, que nunca ha dado duros a cuatro pesetas y que siempre ha puesto en práctica aquello de 'favor con favor se paga'. Está por ver hasta dónde se embarca el nuevo inversor y, sobre todo, qué postura adoptan los jugadores, muchos de ellos ya comprometidos con otros equipos, y que van a exigir garantías absolutas al mecenas de turno (para cobrar todos sus haberes) y a LaLiga (para que asegure de antemano que después de esforzarse durante todos estos meses no habrá descenso administrativo). A Tebas se le llena la boca con los progresos en la comparación con la Premier, pero en la segunda categoría las diferencias son abismales. Tanto presumir del control de los clubes y al final el Reus lo ha retratado. El presidente de LaLiga se ha caído con todo el equipo.