«Hay que tener jugadores cercanos, con sentimiento de pertenencia»

El coordinador deportivo de La Academia, Rafa Gil, posa ayer para SUR en las gradas de La Rosaleda. /Francis Silva
El coordinador deportivo de La Academia, Rafa Gil, posa ayer para SUR en las gradas de La Rosaleda. / Francis Silva

Rafa Gil, coordinador deportivo de La Academia del Málaga Club de Fútbol

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Las oficinas del Málaga parecen un edificio fantasma en plena tarde de julio. El nuevo responsable de La Academia, Rafa Gil, apenas lleva un mes en el cargo, pero seguirá yendo y viniendo de Tolox, a una hora en carretera. En su tercera etapa en el club (llegó a entrenar al Malagueño tres campañas), ha puesto fin a seis años en el extranjero, primero dirigiendo a la selección de Arabia Saudí sub-17; después, como mano derecha de Juan Ramón López Caro en la absoluta de este país; como ojeador del Espanyol en Inglaterra y también para una academia externa del Manchester City, y dirigiendo proyectos internacionales en China (formando técnicos) y para LaLiga en Dubai y Abu Dabi.

–¿Ha sido la primera vez en estos seis años fuera que recibe una oferta del Málaga para volver?

–En todo este tiempo siempre estuvo en mi pensamiento volver. Creo que esta es mi casa, pero ofertas firmes no hubo. Yo ya me marchaba, tenía otro proyecto internacional de LaLiga, bajo el encargo de Fernando Sanz, que fue mi presidente en el Málaga, en Indonesia. Tenía el billete comprado. Y en cuatro o cinco días arreglamos el tema.

–¿Cómo ha sido la vida en Oriente Medio?

–Al principio hay un choque cultural. Es lógico que al principio vayas con recelo, porque sales lejos de tu entorno, de tu zona de confort. Realmente son países con buena calidad de vida. Ellos respetan nuestra cultura, de igual modo que nosotros la suya, y son gente amable. Me he venido con amistades, tanto yo como mi familia, que me ha acompañado en todos los destinos (sus hijos Julia e Iván incluidas). La religión allí marca los horarios de entrenamiento, que suelen ser por las tardes, porque hay que parar para rezar. Hay que adaptarse a ello en la planificación, y el futbolista tiene un buen perfil físico, pero tácticamente le cuesta. La cultura del trabajo con sesiones dobles es el gran caballo de batalla del fútbol asiático.

El toloxeño mantiene la tesis 'malagueñizadora' de Tapia:«Aquí hay mucho talento, y si fuera no lo encontramos mi objetivo es abrir el abanico poco a poco»

Una de sus primeras decisiones en su actual cargo fue incorporar a Bravo como entrenador para el División de Honor juvenil. ¿Por qué?

–Cuando salí en mi primera etapa en el Málaga fui al Alhaurino y estuve dos años, pero luego volví. Por eso ahora cuando regresé pregunté. No se puede perder la pista del fútbol malagueño, y Bravo había hecho un gran trabajo en el Rincón. El primer día fue una de las decisiones, también con la ayuda de Duda. Bravo ha sido hasta capitán del primer equipo. Tenía que tener esa oportunidad.

-Llegó Bravo, no hubo acuerdo para que siguiera Romero... ¿Tendremos más novedades en el organigrama de técnicos de las distintas categorías?

–A día de hoy podemos decir que está cerrado al 98 por ciento. Tendría que ser un tema laboral de algún técnico. Mi línea de trabajo es mirar en casa. Si tengo algo en el fútbol 7, tiro de él para arriba, y si me falta del fútbol 7, de las escuelas de la Fundación, que también dependen de nosotros.

–¿No le echó para atrás a la hora de firmar la situación atípica de la entidad en cuanto a su estructura y la toma de decisiones? Su predecesor, Antonio Tapia, se mantuvo pocos meses, antes de dimitir.

–También hubo una parte de decisión personal. Tengo una amistad muy buena con él. Cuando estuve en el filial, me pilló en el primer equipo y soy un gran admirador de su trabajo. Con Antonio hablé también antes de venir. Valoré pros y contras, pero por sentimientos y porque creo que es un reto bonito, tenía que aceptarlo.

«Es estupenda. Sabe lo que quiere, y yo lo que le puedo dar... Gracias a Dios, es un míster que no mira el DNI» su relación con muñiz

«El objetivo del equipo filial sigue siendo formar jugadores para el primer equipo» el atlético malagueño

El San Félix, un club vinculado al Málaga, fue la gran sorpresa de la pasada campaña. ¿Esa es la hornada que se incorpora al División de Honor juvenil del Málaga ahora, ¿verdad?

–Correcto, incluso algunos están llegando al filial o al primer equipo, como Juan Cruz. La plantilla está algo saturada. Es muy difícil dar un alta en ese equipo, porque no tenemos espacio. Federativamente no nos permiten más de 25 licencias por conjunto.

Su predecesor, Antonio Tapia, habló de su filosofía de malagueñizar La Academia. ¿La comparte?

–La idea la tengo muy clara. No sé si la palabra es 'malagueñizar', pero puedo decir que en mi filial mi portero era de Coín; el lateral derecho, de Puerta Blanca; el izquierdo, de Churriana; los centrales, de Torremolinos y Fuengirola, y teníamos resultados. En mis tres años de filial debutaron catorce futbolistas en el primer equipo.

Pero hoy día es difícil tener un filial así, ante la imposición de los representantes...

–Es complicado, y también hay jugadores con contrato en vigor. La cantera actual del Málaga tiene muy buenos jugadores, es reconocida en toda España, y también se ha hecho una inversión muy importante después de mi anterior etapa. El presupuesto del filial y del juvenil ya no tiene nada que ver, porque se ha traído gente de fuera. Pero aquí en Málaga hay mucho talento y si fuera no lo encontramos mi objetivo es abrir el abanico poco a poco. Hay que tener jugadores cercanos, con sentimiento de pertenencia, que no se dé el caso de que viene un chico de Barcelona y que a los quince días se quede sin adaptarse a la residencia. No comulgo con los fichajes en edades tempranas, de doce años, pero como el fútbol está en un mercantilismo total... Debería estar regulado todo por el Gobierno, como los derechos de formación.

«Me gusta reflejarme en Pepe Sánchez, que estuvo muchos años en el cargo y fue un gran coordinador» un modelo

«Es algo que nos va a ayudar en ese sentimiento de pertenencia a un gran club» la nueva ciudad deportiva

Durante muchos años el debate en torno al filial era si convenía que subiera a Segunda B o no, pero ahora ya está ahí y el primer equipo bajó a Segunda. Se ha pasado de tres peldaños de distancia a uno...

–El objetivo es seguir formando jugadores del primer equipo. Por supuesto, que el filial mantenga la categoría, que nos ha costado mucho llegar hasta ahí, diez años. Afortunadamente ahora están con el primer equipo Juan Cruz, Harper, Hicham, Iván, Abqar, y si se consolidan ahí sería un triunfo. Es la apuesta que tenemos que buscar.

Su relación con Muñiz, Dely Valdés y Álvaro Reina (ayudante de Muñiz) es excelente porque ya coincidió con ellos en anteriores etapas.

–Así es. Mi relación es estupenda. Con Juan (Muñiz) ya estuve viendo un partido juntos, me he reunido con él ya dos veces. Él sabe lo que quiere, yo lo que le puedo dar... Gracias a Dios, él es un míster que no mira el DNI. En el momento en que ve que un chaval está preparado y que la información que le podemos facilitar es buena no va a tener ninguna duda en subirlo al primer equipo.

–¿Se va a mantener la colaboración actual para que sigan llegando jugadores jóvenes marroquíes? El pasado martes había cinco jugadores de este país entre los 24 convocados para el amistoso del primer equipo ante el Marbella.

–Sí. Nosotros mantenemos el acuerdo con la Academia Mohammed VI y si sigue habiendo jugadores que nos interesen... Ahí está el caso de En-Nesyri. Ese vínculo nos da al club y también a ellos, por prestigio.

El Málaga femenino jugará en el campo de la Federación Malagueña, pero, ¿qué va a pasar con su campo de entrenamiento?

–Tenemos el Anexo, sobre todo cuando el primer equipo se traslade al Ciudad de Málaga. Iremos encajando las piezas del puzzle para que el femenino pueda entrenarse el máximo número de días en césped natural. También es verdad que, por ejemplo, los lunes suelen ser sesiones de recuperación... Hay predisposición de la propiedad de apoyar al fútbol femenino y de hacer lo posible para que el equipo siga en la máxima categoría.

Si no sucede nada raro, ha firmado por dos años y será el responsable de La Academia cuando se inaugure la ciudad deportiva. ¿Qué va a suponer?

–Espero terminar mi periplo... También me tocó el partido mil en el primer equipo (el único en el que se sentó en el banquillo, en Cornellá). Es algo de lo que van a disfrutar nuestros tres consejeros, Martín Aguilar, Benítez y Ben Barek. El otro día estuve en la Ciudad Deportiva del Granada y es tenerlo todo en el mismo lugar. Yo ahora me marcho a Cártama a ver el entrenamiento del filial. En Granada el entrenador del primer equipo acabó su trabajo y se puso a ver el partido del filial. Nos va a ayudar en ese sentimiento de pertenencia a un gran club. Ahora tenemos los equipos repartidos en los campos del 26 de Febrero, El Romeral, Juval...

–¿No le tira el gusanillo de volver a un banquillo?

–Yo soy entrenador y me gusta entrenar. He estado 22 temporadas entrenando en mi vida. Estos últimos años he llevado la gestión de proyectos y lo he visto como un reto, no me desagradaba. Creo que se puede hacer un buen trabajo ahora. Me gusta reflejarme en Pepe Sánchez, que estuvo muchos años en el cargo y fue un magnífico coordinador. Lo mismo estoy diez años aquí que vuelvo a entrenar. Yo tengo ahora 42 años...

Ya pocos recuerdan que usted dirigió oficialmente al Málaga en un partido de Primera. Dijo después que lo que peor llevó fue el traje...

–Sí, porque yo soy de chándal. Ahora lo que más me cuesta es venir con camisa y pantalón. Puede que ya mismo venga a la oficina con deportivas... Sabía que no iba a continuar, porque ya teníamos a Pellegrini, pero me permitió probar con lo que todo entrenador sueña como profesional. Fue una experiencia inolvidable.

Usted que nació y vive en Tolox, ¿qué nos recomienda de su pueblo?

–El carnaval, el Día de los Polvos y la Feria de San Roque, que se conoce como la 'Cohetá'.