El triunfo más importante

Pau Torres, en una pugna con Manu Vallejo./Salvador Salas
Pau Torres, en una pugna con Manu Vallejo. / Salvador Salas

El Málaga entierra las dudas al derrotar al rival más enrachado de la categoría

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El Málaga frenó el huracán cadista, el del propietario de la mejor racha en Segunda de la temporada (siete triunfos seguidos). Para ventoleras la de anoche en La Rosaleda, que supo domeñar un cuadro blanquiazul que logró el triunfo con un valor estratégico más alto esta temporada. Porque el gol de Ricca, tras una genial maniobra en la línea de fondo de Harper, alcanza su peso en oro a estas alturas. Nada comparable a otros 1-0 en casa de la temporada, de los que ya hubo muchos.

Sumido en la fase de más dudas de la temporada (las derrotas consecutivas ante el Extremadura y el Granada y una racha de casi tres meses sin ganar fuera), el equipo ha sabido salir airoso de dos duelos de gran dificultad sumando los seis puntos en juego nada menos que ante el Mallorca y el Cádiz, dos conjuntos que merodean si no pueblan la zona del 'play-off' de ascenso.

Encadena dos triunfos de gran dificultad, aleja a seis puntos a un rival directo por el ascenso como el Cádiz y da un golpe de mano

Pero para ganar hay que sufrir. Es ineludible en Segunda o al menos para este Málaga. Los pequeños detalles y la fase de desgaste ante los rivales. De todo eso hubo mucho en el duelo de anoche. A un primer tiempo muy pobre en el juego, dominado por el corsé táctico de los equipos y el miedo al error, le sucedió un segundo en el que el Málaga ya sí se vio capaz de marcar las diferencias.

Y, como sucediera en Mallorca en el gol anulado a Raíllo por fuera de juego, el Málaga puede darse por satisfecho de lo sucedido en los primeros 45 minutos, porque Trujillo Suárez no señaló unas manos en el área de Pau Torres (podrían incluso haber supuesto su segunda amarilla) a un remate de Álex Fernandez.

El equipo es líder provisional a la espera del Granada, el Alcorcón y el Deportivo

Pero el Málaga se hizo acreedor del triunfo con su excelente salida, en ritmo y determinación, en los segundos 45 minutos. El resultado es claro: confirma al Málaga como candidato claro a las plazas de ascenso directo, aparca las dudas que se habían generado en torno al equipo y aleja a seis puntos al Cádiz, a un rival enrachado que se podía convertir en un adversario claro en la lucha por subir.

Baja de N'Diaye

La nota más negativa del triunfo es la baja de N'Diaye en Oviedo –su quinta amarilla, en un derribo a José Mari, fue clara– en el último partido del año. Otro choque vital para reforzar la posición del equipo, que si se confirma el rumbo de los acontecimientos,tendrá ganado el primer duelo de 2019, en casa ante el Reus, por retirada del cuadro catalán, que podría ser oficial el lunes. En todo caso, ahora el Málaga es líder provisional y queda pendiente de otros tres marcadores en el fin de semana para aspirar incluso a mantenerlo. Para ello se precisa que el Granada no puntúe esta tarde (16.00 horas) en su campo ante el Oviedo, en lo que parece menos probable, y que mañana no ganen ni el Alcorcón (en Pamplona) ni el Deportivo (recibe en Riazor al Zaragoza).

Temas

Fútbol