Veintiún rivales para el Málaga y un solo destino en Segunda División

Natxo González entrenó la pasada campaña al Zaragoza y es el pilar del proyecto del Deportivo. /Efe
Natxo González entrenó la pasada campaña al Zaragoza y es el pilar del proyecto del Deportivo. / Efe

Deportivo, Las Palmas y Zaragoza parten a priori como aspirantes al ascenso en un torneo demasiado igualado

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Las casas de apuestas dan al Málaga, Deportivo y Las Palmas como máximos candidatos al ascenso, pero la realidad es que en Segunda División cualquier predicción carece de fiabilidad. Unos aseguran que se debe a que el campeonato se hace demasiado largo (42 jornadas e incluso un 'play-off' de ascenso), otros argumentan que la razón es la escasez de jugadores desequilibrantes, y la mayoría piensa que la irregularidad es demasiado manifiesta de una semana a otra debido a tanta igualdad. De ahí que para llegar al destino, la élite, el equipo blanquiazul deba asumir que los veintiún rivales (todos por igual en importancia) merecen el mismo respeto. Así lo destacó ayer el entrenador en vísperas del estreno liguero.

Sólo el modesto Rayo Majadahonda y tres equipos más limitados por el tope salarial (Elche, Córdoba y Extremadura) parecen estar por debajo en una 'Primera B'

Adrián, flamante segundo capitán malaguista, fue claro el miércoles, tras la tradicional ofrenda floral a la Divina Pastora. «Tenemos claro que estamos en Segunda y es el primer paso para lograr nuestro objetivo». El tiempo dirá si el mensaje del madrileño –idéntico al utilizado ayer por Muñiz– tiene calado. Porque sin la mentalidad necesaria es imposible no ya cumplir un objetivo ambicioso en la categoría de 'plata', sino incluso sobrevivir. Que le pregunten al hoy adjunto al director deportivo, Juan Rodríguez, que lo vivió en el Mallorca. O al mismísimo Málaga en la temporada del proceso concursal...

Tres ejemplos

Sólo en la pasada temporada se encuentran tres ejemplos muy elocuentes de que en Segunda nadie es superior a nadie. Primero: el Zaragoza, lanzado y enrachado en la segunda de vuelta, perdió de repente en La Romareda frente al desahuciado Sevilla Atlético. Segundo: el derbi asturiano en la segunda vuelta. Ganó el Oviedo en tarde inspirada del 'carrilero' zurdo Mossa y pareció que era firme candidato a subir y que el Sporting se había desinflado. Tres semanas más tarde la tendencia de ambos equipos fue la opuesta... Tercero: nadie daba un euro por el Valladolid a diez jornadas del final, pero se coló en la promoción y al final ascendió con holgura en los 'play-off'.

En Segunda nada es lo que parece. Salvo el Levante hace dos temporadas (bajo la dirección precisamente de Muñiz), todos los equipos pasan por una racha de mes o mes y medio de bache. Y puede llegar al principio, a mediados o incluso al final. Valga el caso del Huesca, que parecía imparable hacia un histórico ascenso, entró en barrena y pudo recuperarse a tiempo cuando ya estaba contra las cuerdas. Quizá por ello los buenos conocedores de la categoría (y Muñiz es uno de ellos) insisten hasta la saciedad en la necesidad de formar un buen grupo, de contar con equipo tan sólido en el campo como en el vestuario. Y probablemente esa sea la razón de que cada verano se produzcan tantos cambios en las distintas plantillas. Savia nueva. Y el Málaga, a falta todavía de algunos retoques, no ha sido una excepción. «Los jugadores que te bajan a Segunda no son los que te suben luego a Primera», es otra máxima que suele escucharse entre los más curtidos en la categoría.

Deportivo, Las Palmas y Zaragoza parecen a priori los principales rivales, pero en una Segunda que es en realidad una 'Primera B' cualquiera puede dar la sorpresa. De salida parecen más limitados el Rayo Majadahonda –sobre todo si al final debe jugar toda la Liga en el Metropolitano por problemas con su campo–, el Elche, el Extremadura y el Córdoba. El tope salarial de LaLiga condiciona en exceso a estos tres últimos. Pero luego, en la competición, los presupuestos suelen valer para muy poco.

El ejemplo de Movistar

Ahí está el paso adelante de Movistar, que hace un par de semanas optó por comprar los derechos de la que probablemente es la mejor Segunda División de la historia, con un ramillete de equipos históricos que representan a importantes capitales de provincia. La audiencia manda y los responsables del canal de pago son muy conscientes de que determinados partidos de la categoría de 'plata' van a suscitar mucho más interés que otros de Primera en los que participan conjuntos demasiado modestos y con poco cartel a nivel nacional.

El ascenso va a estar más reñido que nunca y la temporada va a ser más larga que nunca. Pero en el vestuario del Málaga saben que deberán respetar a todos sus rivales, los veintiuno, si quieren llegar al único destino que se ansía: la Primera División. Ese es el primer paso.

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