Víctor: «La mentalidad ganadora no la vamos a perder»

Foto: Salvador Salas/ Vídeo: Pedro J. Quero

El entrenador del Málaga mantiene su optimismo y habla de la humildad del nuevo proyecto: «La situación del equipo hay que aceptarla como es»

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

El regreso de Víctor para seguir al frente del Málaga la próxima temporada está rodeado de matices, si bien la apuesta del entrenador es invariable, pese a que las circunstancias han cambiado de una forma destacada. «La mentalidad ganadora no la vamos a perder. La situación del equipo hay que aceptarla como es. Con las condiciones económicas que existen, habrá que reajustar. Pero estamos trabajando desde el primer día. Antes de recibir la propuesta del club ya estuvimos trabajando en la planificación de la pretemporada y de la plantilla. Eso deja claro el interés y las ganas de estar en este proyecto», explica. «Ahora nos toca competir en lo que tenemos, en la planificación», añade.

«Antes estaba muy clara la plantilla, con el mercado cerrado. Ahora hace falta una planificación y la formación del equipo, y en eso se está ahora. Es difícil ponerle nombres y apellidos a ese proyecto. Caminero y yo estábamos hablando desde el comienzo para cerrar la plantilla más competitiva posible. La mayoría de las operaciones se realiza en la última semana del mercado. Estamos en ese trabajo», analiza, a la vez que añade: «Ese el esquema que tenemos. El margen de tiempo para la organización es menor. La mayor incidencia que vamos a tener es la afectación del mercado. Igual nos toca adaptarnos. Trabajaremos de forma ordenada».

El preparador madrileño acudió a la presentación acompañado del director deportivo, José Luis Pérez Caminero (también estuvieron Joaquín Jofre, Francisco Martín Aguilar y Ben Barek), y se mostró agradecido y convencido de su decisión de continuar en el Málaga después del fallido intento de acender a Primera. «No ha habido duda desde el primer momento. Estamos contentísimos de seguir en el Málaga. Ha sido fácil. Se ha demorado un poco, pero, cuando nos ha llegado la propuesta, la hemos resuelto en menos de dos días. Aunque hemos estado trabajando desde el primer momento. Estábamos ya convencidos en el tiempo que estuvimos», destaca, mientras que asegura que no ha puesto condiciones para aceptar: «Ningún requisito para seguir en el Málaga. Hemos esperado la respuesta. No necesitábamos más información que la que teníamos desde la temporada pasada. Pensamos de la misma manera. Hay que tener la humildad de pensar que no vamos a ser de los presupuestos más grandes. Pero, pese a las diferencias, vamos a ser competitivos».

El técnico se muestra optimista y hace comparaciones. «En las dificultades vemos retos y oportunidades. En mi vida tuve muchas dificultades que tuvimos que superar. Acabas adaptándote. Para nosotros la mejor plantilla será la que podamos configurar. Las diferencias económicas en Segunda no son tan gran grandes. Los tres que han ascendido son un buen ejemplo de la aceptación de la humildad en el deporte. No vamos a renunciar a metas importantes», subraya. Sobre las diferencias entre sus dos etapas, afirma: «Siempre es atractivo empezar desde el principio. Pero el atractivo no está en el momento, sino en la entidad. Lo otro es adaptarse a la situación. Tenemos ilusión, motivación y ganas de afrontarlo. A los deportistas lo que más nos gusta es competir».

Víctor sabe cuál es la situación precisa del club tras confirmarse su continuidad en Segunda. «Esto estuvo clarísimo desde la primera reunión. Lo importante era conocer la realidad. Sabemos que el mercado está abierto para todos. Hay que entender que igual no podemos manejar nosotros todas las situaciones. Estamos jugando ahora ese partido de la planificación», indica.

Sobre los tiempos de la planificación, Víctor lo tiene claro: «Todos los entrenadores queremos tener la plantilla cerrada el día de antes a comenzar a entrenar. Pero eso depende del mercado, y no lo controlas. A nosotros sólo nos toca aceptar esa situación Podemos preguntarnos que cómo se cierra el mercado después de dos jornadas. A los entrenadores nos perjudica. Nos complica la calidad del trabajo, porque la gente espera al final. En Inglaterra, que es un ejemplo, tomaron la decisión de ajustar el plazo al inicio de la temporada. Es razonable. Seguramente los jugadores que estén no serán los mismos».