Víctor: «Estamos en un momento de euforia, pero nuestro deber es calmarnos»

Víctor: «Estamos en un momento de euforia, pero nuestro deber es calmarnos»
Salvador Salas

El entrenador repasó los errores del Málaga en la primera parte, fruto de la «precipitación», y volvió a destacar la actitud de sus jugadores

FERNANDO MORGADOMálaga

Con una nueva victoria en el bolsillo, las declaraciones del técnico del Málaga, Víctor Sánchez del Amo, en la sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda siguieron el mismo guion que en el anterior encuentro en casa ante el Oviedo. También es cierto que en ambos choques el conjunto malaguista se tuvo que sobreponer a contratiempos –«adversidades», como le gusta llamarlos al entrenador madrileño– que le dieron mayor mérito a las victorias. Si ante el equipo asturiano fue la temprana expulsión de Keidi Bare, anoche fue el tanto de Pep Biel a los diez minutos de empezar a rodar el balón. La reacción posterior de sus pupilos en ambos casos no hizo sino acrecentar el orgullo de Víctor por su plantilla.

Según el técnico blanzquiazul, las mismas ganas de darle la vuelta al marcador que provocaron la precipitación en la primera parte se convirtieron en la mejor arma del Málaga en la segunda. «En el anterior partido el equipo se rehizo con un jugador menos y hoy con el marcador en contra nos ha costado más, porque te entran ganas de remontar. Estamos muy contentos con los jugadores por la actitud que demuestran en cada entrenamiento, pero eso mismo ha jugado en nuestra contra. El ánimo de la primera parte no era el adecuado para remontar», afirmó. En el vestuario se hicieron «ajustes tácticos», pero sobre todo se devolvió la fe a algunos futbolistas. «El aspecto emocional va unido al profesional, los jugadores necesitan tener una confianza plena para ofrecer su mejor rendimiento», aclaró.

Sin embargo, el técnico quiere que su equipo no despegue los pies del suelo. «Ahora estamos en un momento de euforia, pero para eso estamos aquí –en referencia al cuerpo técnico–, para calmarnos», explicó Víctor, que se caracteriza por dar una gran importancia al estado emocional del vestuario. Ayer él mismo confesó estar «muy contento» con el rendimiento de los malaguistas, especialmente en la segunda mitad. «En la primera parte nos ha costado mucho, aunque el equipo ha entrado bien, pero por una acción por dentro que nos ha pillado muy abiertos nos han hecho mucho daño. Sobre todo porque el equipo se ha quedado tocado en el ánimo. Entonces hemos empezado a precipitarnos, a perder el balón, a defender muy abiertos... No estamos contentos con esos primeros 45 minutos», aseguró Víctor. «En el descanso nos hemos rehecho, nos hemos organizado y hemos vuelto a creer. Por eso hemos jugado una segunda parte tan positiva, sin dejar que el Zaragoza sacara sus virtudes», apuntó.

La hora de la verdad

Víctor volvió a frenar la euforia ante el gran momento que vive el club de Martiricos, y para ello empleó de nuevo una expresión que repite en cada comparecencia. «Es la hora de la verdad y el equipo ha respondido muy bien. Nos ha tocado jugar en viernes y ver tranquilos el resto de la jornada. Cuando termine veremos nuestras posibilidades, pero nada va a cambiar nuestras ganas de seguir mejorando», comentó en relación a la posibilidad de que el Málaga se asegure esta jornada un puesto en la fase de ascenso.

El dominio del equipo malaguista en la segunda parte fue tal que hasta el técnico rival, Víctor Fernández, tuvo palabras de elogio hacia el juego blanquiazul. «Tiene jugadores muy verticales y una idea de juego muy definida. Ha sabido aprovechar su momento», explicó, aunque también aprovechó para reclamar un posible penalti de Cifu a Igbekeme.