Víctor: «Pedí el cambio de Blanco, pero el cuarto árbitro no lo concedió»

Víctor, durante el partido en Albacete. /Agencia Lof
Víctor, durante el partido en Albacete. / Agencia Lof

El técnico malaguista aplaudió la respuesta de su equipo en un escenario muy exigente volviendo a jugar con uno menos y mucho tiempo

OPTA

La victoria de ayer tiene un sabor especial. El técnico malaguista, Víctor Sánchez del Amo, era consciente de la importancia del partido y del valor del triunfo por todos los condicionantes que rondearon al duelo: «Sabíamos que iba a ser un partido difícil. Lo habíamos dicho en la previa durante la semana. El Albacete es un equipo que está haciendo un temporadón. Es complicadísimo sacar un resultado positivo, ya no te digo una victoria. Hay que hacer muchas cosa muy bien y hoy –por ayer– el equipo lo ha hecho en situaciones de máxima dificultad y adversidad. No podemos más que felicitar a los jugadores por el gran partido tanto en el once contra once como en el diez contra once. Ha sido un partido de muchísimo oficio. Ante un rival que tiene mucha capacidad cuando tira centros al área, por los jugadores que tiene, y en las segundas jugadas estando en inferioridad. También hemos tenido ese puntito de suerte en balones de segunda jugada en los que también trabajamos para no perder la atención y poder despejarlos».

Para el preparador madrileño «hubo dos partes diferentes: una hasta el 0-2, y otra después de la expulsión de Gustavo (Blanco)». «Ha habido una circunstancia que me ha enfadado mucho. Le pedí el cambio al cuarto árbitro antes de que se reanudara el juego, no nos concedió la oportunidad y después fue la jugada dividida y la expulsión. Me conocéis y me controlo bastante, pero me he puesto nervioso y he protestado más que nunca. Ya me he disculpado con los árbitros, es fruto de la tensión. Pero cuando lo ves venir te da mucha rabia. Estábamos ya para hacer el cambio, iba a salir Hicham», explicó.

Con diez para once Víctor sufrió de lo lindo: «Es difícil aguantar aquí. No fue el mismo escenario que contra el Oviedo. Además nos han condicionado ciertas circunstancias del reglamento que nos impedían hacer cambios. La regla de los siete jugadores profesionales tenemos que cumplirla teniendo en cuenta los jugadores del filial. Nos condicionó muchísimo para sustituir jugadores que teníamos con tarjeta o con molestias. Ha sido un partido complicadísimo de gestionar. Hemos mantenido la templanza en momentos en los que el cuerpo nos pedía hacer un cambio. Por suerte hemos aguantado esa tensión porque luego han venido las molestias de Ricca y podríamos haber terminado con nueve», comentó.

Además, no quiso olvidarse del esfuerzo que realizaron los aficionados que acompañaron ayer al equipo en el Carlos Belmonte: «Gracias a la afición porque sabíamos que tenían un viaje previsto para el domingo. Al ser la jornada en martes era muy complicado y los pocos que han estado les dedicamos esta victoria. Tambien va dedicada para los que se han quedado en casa sufriendo», apuntó.

Por su parte, el entrenador del Albacete, Luis Miguel Ramis, reconoció lo importante que fue la expulsión de Blanco: «Para ellos ha sido un antes y un después». Pese a que el Málaga fue superior hasta ese momento, el técnico tarraconense se queda con un buen sabor del conjunto del choque: «La valoración es negativa en cuanto al resultado, pero positiva porque no le puedo pedir más al equipo en cuanto a espíritu». «Les hemos hecho daño donde creíamos que les íbamos a hacer daño. La lectura es positiva porque mantenemos ese tono competitivo», añadió a modo de conclusión.